Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Ahora resulta...

Aunque creo que no se le ha hecho mucha alharaca al asunto, y eso está bien, déjenme contarles que el otro día vi una nota sobre la “derechización” de Sabina y Serrat… En una página que, irónicamente, se llamaba Cubadebate… Joder… En resumen, estos dos pájaros habían cantado, o iban a cantar, en Israel, y claro, esto estaba muy mal… Y los “derechizaba”.

Si me conocen, saben que, para mí, Sabina, Serrat, la Pantoja y los de Extremoduro pueden cantar donde les dé la gana; Russian Red puede decir que prefiere a la derecha, igual que Willy Toledo vivir en Cuba; por eso, la verdad es que la notita ya ni me cabreó… Pero sí me puso a escribir.

Ya saben que la memoria, de momento, me funciona, por lo que recuerdo que Paul Simon fue “quemado en leña verde” por un disco, Graceland, grabado en Sudáfrica, en plena época del apartheid… Ya no existe tal; Sudáfrica es un país con broncas, muchas, pero también con una democracia; Mandela, que en paz descanse, fue presidente… Qué les cuento, ah, bueno, sí, que Graceland sigue siendo una gran obra musical… Y que las buenas conciencias creo que “perdonaron” a la mitad de Simon&Garfunkel.

También recuerdo que no hace muchos añitos, Bosé y Juanes cantaron juntos en La Habana; hubo gritos, pero esta vez en Miami; creo que, en ese caso, a los de Cubadebate les parecía bien…

Los propios Sabina y Serrat, en los 80, ya habían sido tildados de “vendidos”: al capital, al PSOE… Y de rebote, algo también nos caía a los que entonces los oíamos…

Ahora, resulta que en Israel hay gente a la que le gusta la música de estos jóvenes… Seguro que algunos son incondicionales y a otros, como a mí, hay cosas que les gustan más y otras menos… Desde luego, son parte de la vida que uno ha ido construyendo: por eso tengo poemas en los que sabineo, así como escribí un pequeño poemario basado en Seria fantàstic, una canción serratiana de los ochenta –me republicito, los poemas a los que aludo están en mi Panfletario: http://bit.ly/1oCR0OP–.

Pues ahora resulta que los de Israel, o de donde sea, no tienen derecho a oír a los “pájaros”; bueno, no, lo que no tienen –los mencionados “pájaros”– es derecho a cantar donde les plazca, sin dar explicaciones…

Ahora resulta…

Debería acabar aquí, pero, por si no queda claro, imagino que Serrat, Sabina, igual que yo, ven las noticias, saben que cerca de donde ellos cantaron hay una tragedia, horrible… Creo que también saben que una cosa son los gobiernos –cerrados, violentos, militaristas–, tanto en Gaza como en Israel; el de Gaza, eso sí, se saltó un poquito la democracia en su momento, enfrentándose con los de Al Fatah… Detalles nimios, no vienen al caso…

Sigo pensando que el concepto de aldea global que nos regaló McLuhan, actualmente está, cada vez más, centrado en lo de aldea: cotilleos, gritos, ritos; eso sí, parece que sabemos todo, que llegamos a todo y que podemos cambiarlo… Y como Sabina y Serrat ya son mayores y ganan bien, podemos criticarles por “derechizarse”… Les digo, como hace 30 años…

Lo diferente, ahora, es que los ciudadanos 2.0 “sabemos” que el mundo se cambia –a nuestro gusto– con tuits ocurrentes y un par de “likes”…

Yo, como soy un antiguo, seguiré escuchando lo que me dé la gana, escribiendo lo que me dé la gana… Usando Twitter y Facebook… Y pensando que jamás aceptaría lo contrario…

P.D.: Escribiendo este artículo, me enteré de que en Segovia habían suspendido un ciclo de cine judío… La señora que vi en un video justificando eso, no me pareció, ni siquiera, antisemita. Sí me dio mucha pena: tanto ella como vivir en una época tan informadamente ignorante y tan estúpidamente correctita…

Yo, seguiré pensando que, en este caso, los pueblos sufren y los gobernantes ganan… Y teniendo claro que a Netanyahu se le puede quitar… Tanto como que la cultura deja de serlo si le queremos poner apellidos…

@ignacio_martins

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