Lunes, 16 de julio de 2018

“Salvar vidas no es un delito”. Libertad sin cargos para los tres bomberos españoles detenidos en Grecia

Mucho interés e indignación ha provocado en el país el caso de tres bomberos españoles acusados por la Guardia Costera Griega en Lesbos de tráfico de personas, durante unas actividades de salvamento y rescate en el mar de Egeo el 14 de enero de 2016. Los tres funcionarios, Manuel Blanco, José Enrique Rodríguez y Julio Latorre, miembros de la ONG Proem-AID (Professional EmergencyAid), junto con dos salvadores daneses, fueron detenidos por las autoridades griegas “por haber facilitado la entrada de personas en el país, cuando no tenían derecho legal para entrar” y podrían enfrentarse a una pena máxima de hasta 10 años de cárcel. Su juicio fue el lunes 7 de mayo en el Tribunal de Mitilene, donde al final los tres hombres  quedaron libres.

Ilektra Sevastopoulou

Activista por los Derechos Humanos

Más en detalle, después de un proceso de nueve horas, que empezó a las 9.30 de la mañana, el Tribunal de Apelación del Egeo del Norte les declaró inocentes, junto con los dos daneses de origen árabe, a quienes se acusaba también de tráfico ilegal de inmigrantes. A pesar de la sugerencia opuesta del fiscal jefe del cuartel general, que exigía que todos los acusados fueran condenados, el tribunal al final sostuvo que los cinco no cometieron los actos que les habían atribuido y ordenó también el reembolso de las garantías impuestas (5.000 euros a cada uno de los tres españoles y a un danés y 10.000 al quinto, el danés a quien se le había prohibido la salida del país).

En la audiencia se presentaron como testigos dos de los tres oficiales de la Guardia Costera griega que estaban relacionados con el caso, pero faltaba el capitán del barco de la Guardia Civil, que fue quien había detenido a los tres hombres. Además, testificaron varios guardias costeros, con los que los hombres estuvieron en contacto durante su estancia en la isla.

Como testigo de la defensa vino también Rosa Aguilar, consejera de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía. De gran envergadura es el hecho de que en el juicio, que llamó la atención de numerosos medios de comunicación no solo de España, sino también de la mayor parte de Europa, estuvieron presentes como observadores representantes de todos los partidos políticos españoles y de organizaciones humanitarias. La Sra. Aguilar se refirió a la acción tanto profesional como humanitaria de los tres bomberos, que participaron en una misión de salvamento voluntariamente y que luego permanecieron en Grecia, intercambiándose cada quince días entre sí y arrimando el hombro a los que necesitaban su ayuda.

De los tres españoles, Blanco fue el primero en testificar, explicando que al llegar a la isla todos sabían que para cada acción tenían que avisar previamente a los guardacostas, y así lo hicieron. Su compañero Latorre, confirmando las palabras de Blanco, añadió que los tres fueron a Grecia solo para salvar vidas, utilizando además sus vacaciones laborales como bomberos de Sevilla; siempre cumplían a rajatabla las normas del mar y contactaban con las autoridades antes de cada salida.

Igualmente, hay que destacar el testimonio del parlamentario de SYRIZA, Jorge Pális, quien subrayó la gran contribución de los voluntarios y de las ONG durante el periodo de la crisis humanitaria en Grecia, es decir, de principios de 2015 hasta abril de 2016. Del mismo modo, los bomberos recibieron el apoyo de los ministros del Interior y de Exteriores, Juan Ignacio Zoido y Alfonso Dastis respectivamente, así como el de la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. Su abogado, Harris Petsikos, declaró que los funcionarios solo intentaban hacer el bien, mientras el guardacostas griego estaba abrumado. Gran apoyo para los sevillanos mostraron también un empleado de una ONG y una voluntaria independiente.

Finalmente, al oír “inocentes”, las lágrimas y los abrazos en la sala se desbordaron, con toda la gente mostrando su gran satisfacción por el resultado. Es obvio que la decisión de la justicia griega “fue identificada con el sentimiento de la justicia de toda Europa”, cosa que se confirmó por las camisetas que vistieron los dos daneses después del anuncio de su inocencia, donde estaba escrito que “salvar vidas no es un delito”.

Amnistía Internacional desde el principio ha estado abiertamente al lado de los tres españoles, exigiendo que se quitaran las acusaciones contra ellos. María Serrano, responsable de las campañas de Amnistía, declaró que los bomberos desempeñaban un papel fundamental para el salvamento de hombres, mujeres y niños en el mar y que este tipo de acciones deben ser aplaudidas y defendidas, no condenadas. No cabe ninguna duda de que a través de la decisión de la justicia ha triunfado la lógica, ya que no había ninguna razón para que se condenara aquellos que solo querían salvar vidas humanas.