Jueves, 19 de julio de 2018

Control de la televisión pública

Profesor de Derecho Penal de la Usal

Durante esta semana se ha votado en el Congreso de los Diputados la convalidación del Decreto del gobierno sobre la renovación de la cúpula directiva de RTVE. La propuesta del gobierno ha sido apoyada por Podemos, PNV y el grupo mixto, sumando un total de 177 votos favorables. El PP votó en contra y Ciudadanos abandonó el hemiciclo antes de emitir sus votos por desacuerdo, ya que trataron de impedir la celebración del pleno.

La elección de los consejeros (cuyo presidente será Tomás Fernando Flores, actual director de Radio 3, de RNE) ha sido apoyada por todo el arco parlamentario (excepto PP y Ciudadanos), lo que ya en si supone un esfuerzo de pluralidad y consenso que con anterioridad no ha existido en el Ente Público de RTVE. Además, los propios trabajadores de RTVE han lamentado que PP y Ciudadanos no hayan apoyado a los nuevos miembros del Consejo de Administración y manifiestan que con esta elección se pone fin a una “etapa negra” para los informativos de la televisión pública. Como prueba de ello, los trabajadores de TVE se han manifestado contra la censura, reivindicando una televisión pública despolitizada e independiente y simbólicamente se han vestido de negro durante 10 viernes consecutivos en señal de protesta.

Por todas estas consideraciones, aunque estaba previsto el voto negativo del PP al nuevo Consejo de Administración (puesto que el actual lo ha controlado siempre), no parece muy comprensible que Ciudadanos lo haya rechazado sabiendo que actualmente existe una escandalosa manipulación y control político que en otros tiempos ha criticado duramente. Con esta decisión, Ciudadanos se convierte en una auténtica “marca blanca” del PP, sin criterio propio y definido y poniendo en riesgo el espacio político que actualmente ocupa. Que PP y Ciudadanos comparten las mismas vibraciones ideológicas muy pocos lo ponen en duda, puesto que Ciudadanos tiene muchos cargos públicos (diputados, alcaldes y concejales) que lo han sido anteriormente por el PP.  Pero que Ciudadanos quiera suicidarse políticamente es algo que no parecía escrito en su guión hace tan solos dos años cuando concurrieron a las elecciones generales de diciembre de 2015 y junio de 2016

Ciudadanos, en consecuencia, se ha inclinado hacia la censura y manipulación en lugar de apostar por un cambio plural y democrático apoyado por la mayoría de las fuerzas políticas. Y no resulta muy elegante manifestar (como lo hacen junto al PP) que tanto PSOE como Podemos se han valido de “independentistas, secesionistas y pro-etarras” para conseguir la renovación del Consejo. Hay que recordarle a PP y Ciudadanos que estos diputados que mencionan y denigran, también representan a parte del pueblo español, que les ha dado su apoyo en las correspondientes elecciones legislativas. Se van a quedar desfasados porque no son capaces de ver que, por un lado, el terrorismo de ETA ya es historia, por suerte y, por tanto, estamos en un nuevo tiempo, en un escenario que debe estar presidido por la generosidad, la concordia y el entendimiento y, por otro, las opciones independentistas y secesionistas hay que combatirlas con el diálogo permanente, el consenso y, por supuesto, también la legalidad, una legalidad que siempre debe ser fruto del pacto de convivencia entre todos, que son las únicas armas viables en un Estado Social y Democrático de Derecho. Y esto último no lo ha sabido hacer el PP cuando gobernaba. Si Ciudadanos quiere sobrevivir políticamente y ser alternativa de gobierno, debería aprender la lección.

Como ejemplo de censura, manipulación y politización del actual ente público RTVE, un medio de comunicación ha filtrado que el director del legendario programa de TVE “Informe Semanal”, Jenaro Castro, manifiesta un comportamiento autoritario y despótico con los realizadores del programa. Según un informe de 44 páginas realizado por el área de prevención, salud y bienestar social y el área psicológica y de bienestar psicosocial de la Corporación, se ha detectado un elevado riesgo psicosocial en estos realizadores del programa y la mayoría de ellos denuncia que son sometidos a violencia psicológica y a conflictos interpersonales por los “malos modos y faltas de respeto de Jenaro Castro hacia los trabajadores.

Esperemos que el nuevo Consejo de Administración de RTVE trabaje por la independencia, la neutralidad y la pluralidad informativa; principios que, por otra parte, reconoce y garantiza nuestra Carta Magna. La radio televisión pública debe estar al servicio de todos y no debe ser controlada ni manipulada por los gobiernos de turno como, por desgracia, lo han estado hasta ahora.