Viernes, 22 de junio de 2018

Una mamá en la playa

Por fin Isabel estaba en la playa, —No lo podía creer— en día anterior  había sido duro, el trasiego con la ropa de playa,recoger,dejar limpio el frigo, el cuidado de las plantas,preparar el trasportín de sus gatitos...…. ¡Ya dejo atrás la casa!, ahora toca viajar, para que los niños vayan distraídos dice—Vamos a cantar todos juntos—¿Qué os parece?—¡Bien mami, bien!— —¡Eh tú! llégate para allá,— mamá Nando me tira de la coleta—Empezamos bien—Mami el renacuajo se marea—poner la bolsa, no veis que no puedo parar en la autopista—¡Que horror va ser el viaje— contar el número de coches color rojo, y luego los números de las matriculas que terminen en 7, y el qué mas reúna, al llegar tendrá de premio ¡un sabroso helado!—. No obstante piensa:

Al llegar he de  deshacer las maletas—Los niños ayudarán a ordenar en el nuevo hogar sus ropas y juguetes, y los muchachos seguro que serán tan impertinentes como el año anterior, poner la casa en marcha, hacer la compra;  el día a día  imaginario casi no le deja escuchar la cantidad de preguntas que hacen sus hijos.— Parece que la autopista no termina.

¡Pero ya estaba en la playa!, tumbada al sol, mientras los niños jugaban con la arena, la pelota, las raquetas. Sentir el sol en la cara la permite cerrar los ojos y… soñar.  Ella siempre anheló bailar.

Se había dormido, se sobresaltó: ¿donde están los niños?, ufff que susto, están en la orilla jugando tranquilamente, habían hecho un castillo de arena ¡ una voz melodiosa la llama!—Se había dormido plácidamente—

–Ven a jugar Isabel, ven con nosotros.

Ella quería cerrar los ojos y bailar, pero una madre es una madre—se dice entre hermosos sueños— las veinticuatro horas, —No puedo he de cuidar de los niños

—Ven toma mí mano vamos a ver el castillo juntos.

  En el castillo había un foso, dragones, soldados, brujas, magos, y en la cima una bandera blanca con una franja cruzada en azul celeste. Quedó un rato absorta…  al ver la bandera se empezó a hacer pequeña, el castillo se hizo enorme, y ella corría por la rampa. Saltó el foso, peleó con los dragones, arrasó a los soldados, encantó a las brujas, luchó con los magos, beso a la rana que decoraba una de las fuentes. Y como en el cuento de Andersen………..

Bailó toda la noche en palacio con el hombre más maravilloso que nunca había conocido, ¿O sí?.—¿No era uno de los guerreros del bando enemigos que tanto miedo me daban?

Adormilada piensa— Sé que aunque lejos, él está bailando conmigo.

La voz insistente de Isabela, la despertó sobre saltada, — ¡Mamá, mamá!—

La nena lloraba, una intrépida medusa la había picado, corre con ella en brazos al Puesto de Socorro.

— Menos mal que todo se quedó en un susto Isabela ¿Estás bien—Si mami, descansa

Isabel recordó el sueño, miró a su hija, acarició su cabello y… sonrió.

 

Isaura Díaz de Figueiredo

 

¡Felices vacaciones a todos, nos encontraremos otra vez, el martes 18 de agosto! Foto de Isaura