Lunes, 18 de junio de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Rocambolesca procesión de la Octava de Corpus en San Cristóbal por culpa de la lluvia

CIUDAD RODRIGO | Pensaron en no salir, finalmente lo hicieron, alteraron el orden pero tuvieron que rectificar a mitad de trayecto

La procesión dándose la vuelta en la calle Lorenza Iglesias

Como es tradición, una semana después de que el centro histórico de Ciudad Rodrigo viviese la festividad del Corpus Christi, este domingo ha sido turno para que lo celebrasen las parroquias situadas extramuros, en la denominada Octava de Corpus, en la cual el Santísimo recorre las calles junto a los niños que han tomado la Primera Comunión en cada Parroquia.

Este año, la Octava de Corpus ha estado marcada por la inestabilidad meteorológica, con una mañana dominical repleta de vaivenes (tan pronto salía el sol como llovía), aunque por fortuna las procesiones se pudieron desarrollar con bastante normalidad, salvo la de la Parroquia de San Cristóbal.

Mientras que el resto de misas con procesión posterior estaban programadas para las 12.00 horas, la de San Cristóbal estaba fijada para las 11.30 horas, aunque empezó unos diez minutos tarde. Justo cuando estaba a punto de concluir, el cielo -que llevaba un rato tranquilo- empezó a dejar caer unas gotas.

Eso hizo que inicialmente se pensase en suspender la procesión (y así se llegó a anunciar dentro del templo), pero como justo en el momento de concluir la misa no estaba lloviendo, se arriesgaron a salir, aunque solo fuera para visitar el altar situado a las puertas del templo, que habitualmente se deja para el final de la procesión.

Una vez hecha esta parada, se decidió tirar hacia adelante para visitar el altar ubicado en la calle Lorenza Iglesias. Tras ello, estaba la duda sobre si hacer el recorrido completo, pasando por la calle Laguna y la Avenida de Béjar, o ir directamente a la calle Cárcabas, donde estaba el 3º altar de este barrio. El párroco Rafael Caño fue optimista, y dijo ‘yo creo que podemos arriesgar’, pero ni 30 segundos después de ser pronunciada esta frase se puso a llover con cierta fuerza, teniendo que darse la vuelta la procesión en mitad de la calle Lorenza Iglesias.

En vez de regresar de vuelta a la Parroquia, se decidió ir al altar de la calle Cárcabas, bajando por la misma desde Lorenza Iglesias, lo que hizo que tuvieran que actuar a toda prisa los agentes de la Policía Local para cortar el tráfico en puntos diferentes a los previstos inicialmente.

En el trayecto hasta el altar de la calle Cárcabas, dejó de llover, con lo cual la parada se pudo hacer con normalidad antes de volver por donde habían venido en dirección a la Parroquia. Aprovechando que el cielo se había calmado, se volvió a depositar por segunda vez el Santísimo en el altar situado a las puertas de la Iglesia, antes de dar por concluida la procesión.