Lunes, 18 de junio de 2018

La Panadería de Carbajosa, un negocio de éxito desde 1944

La elaboración artesanal de sus productos y sus afamados hornazos distinguen a esta empresa familar ampliada hace unos años con la apertura de La Pastelería de Carbajosa
Alfonso González, en el obrador de La Panadería de Carbajosa

La elaboración artesanal de sus productos y sus afamados hornazos distinguen a La Panadería de Carbajosa, un negocio familiar que comenzó su andadura en el año 1944 en la calle de la Fuente, aunque unos años después se trasladaría a la calle Viñas, donde se encuentra actualmente.

Alfonso González sigue al frente de la panadería que este año ha sido reconocida con el Premio Carbajosa Empresarial a la Trayectoria Empresarial, un galardón que, asegura, “me hace mucha ilusión”. Recuerda que comenzó a trabajar con 12 años en el negocio familiar, que ahora ya está en manos de la tercera generación, y que tuvo que dejar Carbajosa durante un largo periodo de tiempo “al salir una orden que impedía llevar el pan de los pueblos a la capital. Tuvimos que montar una cooperativa y trasladarnos a Tejares”, explica Alfonso González.

En el año 1988, cuando desaparece esa normativa, vuelve  a Carbajosa para montar la panadería en la calle Viñas, 4, unas instalaciones que cuentan con el tradicional horno de ladrillos refractarios que aporta un sabor único a sus productos, entre los que destacan los hornazos que siguen elaborando en este tradicional horno de leña. “Tuvieron tanto éxito que los hornazos iban a todas las ferias de España y se vendían en todos los sitios, en Barcelona, Galicia… y ahora muchas personas vienen expresamente a la panadería para comprar el hornazo”, señala Alfonso González.

Hace pocos años se amplió el negocio con la apertura de la Pastelería de Carbajosa, ubicada junto al Ayuntamiento, donde se puede adquirir, además del pan, la repostería más tradicional y también de la más innovadora.