Viernes, 22 de junio de 2018

Un FÀCIL nada fácil

14º Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÀCYL)

El domingo pasado concluía el 14º Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÀCYL). Un festival de pocas artes y de poco arte. Es lamentable que desde que, hace ahora catorce años, comenzara con grandes expectativas este festival regional, ha ido decayendo cada vez más, y en estos últimos años llega ya a tal medianía e insignificancia que parece imposible que ya pueda decaer más. Pues decae.

Este año ha sido el no va más. Es verdad que había multitud de propuestas. Pero éstas en buena parte eran programaciones pertenecientes a personas o grupos caseros o cuneros de Salamanca. Pocas eran las propuestas nacionales o internacionales. ¿Es que no hay más artes en este mundo y en estos tiempos nuestros? Eso es lo que parece a juzgar por los títulos ofrecidos.

Ha habido ofertas de teatro y danza, de actividades literarias en las Conchas, de realizaciones para los niños (PEQUEFÀCIL), exposiciones, talleres, charlas y conferencias, y expresiones de arte urbano (URBANFÀCYL). Mucha variedad pero poca calidad.

Aparte de la abundancia de intérpretes o grupos musicales, directos o electrónicos, poco más podemos destacar. Y aun las propuestas musicales han sido muy mediocres. ¿No hay grupos que marquen el avance del futuro?

Después del “mucho ruido y pocas nueces” que ofreció el “Canto de las sirenas”, en la tarde de la inauguración, sería difícil ensalzar a alguno de los demás espectáculos. ¿Será esta situación decadente fruto de la crisis económica? ¿O es que los organizadores no tienen de dónde echar mano?

Y encima este año gran parte de las propuestas de calle se han visto impedidas por las tardes-noches de agua y tormentas. Es cierto que han sido lluvias o tormentas fuera de temporada.

Es decir, que el FÀCIL de este año ha pasado sin pena ni gloria, o quizá con más pena que gloria. A ello hay que añadir que la información sobre el FÀCYL ha sido muy escasa, oscura y tardía.

¿No será posible programar algo más sustancioso para el año próximo? ¿O es que están pensando dejarlo caer para eliminar gastos definitivamente? ¿O no interesa un festival de las artes destacado para no hacer sombra o competencia a la “metrópoli”? Permítaseme pensar mal. Porque el dicho popular nos alerta diciendo “piensa mal y acertarás”.

En fin, termino. Porque, verdaderamente, no encuentro nada más que decir.