Lunes, 18 de junio de 2018
Ciudad Rodrigo al día

La muralla se pone guapa con una nueva operación de retirada de la vegetación

CIUDAD RODRIGO | La operación de limpieza de los paramentos corre a cargo de la empresa Urbaser

La muralla de Ciudad Rodrigo está ganando en belleza desde esta semana, tras comenzar una nueva operación de retirada de la vegetación que se ha ido paulatinamente acumulando en los paramentos, ensuciando la imagen que se puede contemplar de la misma.

Esta nueva operación de limpieza corre a cargo, al igual que la que se hizo en el otoño de 2016, de la empresa encargada de la recogida viaria de basuras, Urbaser, cuyo personal se formó en los meses previos a la anterior limpieza en el manejo de la plataforma elevadora que permite ir retirando la vegetación acumulada.

Según explicó en la tarde del miércoles el alcalde Juan Tomás Muñoz a Ciudad Rodrigo Al Día, esta operación de limpieza llegará a “todo lo que se pueda” de la muralla, es decir, a todos los paramentos donde se pueda actuar con la citada plataforma elevadora. A mayores, está previsto actuar en algunos otros puntos de la fortificación accesibles con la plataforma, como por ejemplo en zonas de los fosos donde también se ha acumulado bastante vegetación.

Como recordó Juan Tomás Muñoz, el coste de esta operación de limpieza es asumido por Urbaser dentro del contrato que tiene con el Ayuntamiento. Únicamente en el caso de que el alquiler de la plataforma elevadora genere gastos extra, serían asumidos por el Consistorio. Precisamente, la disponibilidad de la plataforma –se encontraba alquilada- ha obligado a retrasar la intervención, que estaba prevista haberla llevado a cabo con anterioridad.

Para evitar tener que realizar estas operaciones de retirada de vegetación todos (o casi todos) los años, Juan Tomás Muñoz anuncia que estudiará con Urbaser si hay alguna forma de intervenir para que la actuación sea más duradera.

En concreto, Juan Tomás Muñoz apunta a la posibilidad de que en el inicio de la próxima primavera se eche algún herbicida al menos en algunos puntos para evitar que todos los años se tenga que hacer la limpieza, intentando de este modo además “aminorar” los efectos de las hierbas que van creciendo, que suponen “un problema para el mantenimiento” del monumento.