Domingo, 27 de mayo de 2018
Ledesma al día

“Ledesma es un pueblo con mucho potencial”

Un reconocimiento que “es un premio y a la vez una responsabilidad para seguir trabajando”, señala Francisco Mestre, presidente de la Asociación de Pueblos Más Bonitos de España, en el acto celebrado en la villa
De izq. a dcha., el concejal Esteban Pérez, el alcalde de Ledesma, José Prieto; y el presidente de la Asociación de Pueblos Más Bonitos de España, Francisco Mestre

Ledesma es un pueblo con mucho potencial”, en palabras de Francisco Mestre, presidente de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, un reconocimiento que la villa ostenta oficialmente desde este 2018 y que este sábado ha celebrado con un acto que ha reunido a numerosos vecinos y amigos en el Auditorio de Ledesma. Un acto en el que la villa ha recibido el cartel conmemorativo de Pueblo Más Bonito de España. Junto a la Corporación Municipal, han asistido el vicepresidente de la Diputación de Salamanca, Carlos García Sierra; el diputado de Turismo, Javier García Hidalgo; alcaldes y concejales de los municipios vecinos, entre otros. Un reconocimiento que “es un premio y a la vez una responsabilidad para seguir trabajando”.

Acto en el que la música también ha sido protagonista, con el concierto de ópera y zarzuela, a cargo del tenor Bernardino Atienza acompañado por soprano y pianista.

Pueblo Más Bonito de España

Formar parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España “significa incremento de turismo, promoción del municipio (por ejemplo, estar en los cupones de la ONCE o celebrar la Navidad con Ferrero Rocher)”, así como una oportunidad para “evitar la despoblación con la puesta en valor de la belleza de los municipios”. Un club al que no es fácil pertenecer (el año pasado de las más de 40 candidaturas presentadas solo pasaron 11) y que permite “contar con una sola voz para el mundo rural”.

El casco histórico es, sin duda, y así lo subrayó Mestre, el gran legado patrimonial que custodia Ledesma. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, se mezclan los grandes monumentos históricos, como la Iglesia de Santa María la Mayor o la Casa Consistorial con los antiguos palacios de los siglos XV-XIX de los hidalgos y de la naciente burguesía de Ledesma, rodeadas por el paisaje de la dehesa en el que se respira el ambiente de un pasado próspero del que dependían pueblos y aldeas desde Salamanca hasta Portugal, desde la Diócesis de Zamora a la de Ciudad Rodrigo.