Sábado, 26 de mayo de 2018
Alfoz al día

“No concibo un verano sin niños saharauis”

Rosa Alonso es la presidenta de la asociación que desde hace nueve años participa en el programa ‘Vacaciones en Paz’ para la acogida durante el verano de los niños de los campamentos de refugiados de Tinduf 
Rosa Alonso, presidenta de la Asociación Rimal Sáhara-Tormes de Santa Marta de Tormes

La Asociación Rimal Sáhara-Tormes participa desde hace nueve años en el programa ‘Vacaciones en Paz’ para la acogida de niños saharauis durante el verano. A pesar de las dificultades que supone encontrar familias dispuestas a hacerse cargo de los pequeños en los meses de julio y agosto, el colectivo espera poder traer este año a Santa Marta a cinco menores para que puedan disfrutar de unas vacaciones diferentes alejados de los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia).

El proyecto ‘Vacaciones en Paz’ se enmarca dentro de la línea de ayuda humanitaria que realiza la Asociación Rimal a través de diferentes acciones y, al igual que para el resto de asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui, es un proyecto prioritario de ayuda a la infancia en situación de riesgo por su condición de refugiados. Rosa Alonso, presidenta de la asociación, se muestra nuevamente ilusionada ante el regreso de los niños saharauis a Santa Marta de Tormes y asegura que “el verano comienza cuando llegan los niños”, además de reconocer que “no concibo un verano sin niños saharauis”.

El programa va dirigido a menores de entre 8 y 12 años y los objetivos principales son, además de facilitarles un ámbito familiar alejado de los problemas propios del exilio y de las altas temperaturas (pueden alcanzar en verano los 50 grados), es satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y salud, por lo que durante su estancia en España pasan revisiones médicas de todo tipo. “Desde el primer día son incluidos en la cartilla de la familia de acogida”, explica Rosa Alonso.

Otros de los fines del proyecto ‘Vacaciones en Paz’ es que los niños saharauis puedan ampliar sus conocimientos de castellano, que es su segunda lengua, algo que no supone ninguna dificultad para ellos. “Se adaptan rápidamente al idioma y el último día se van haciendo chistes”, comenta la presidenta de Rimal Sáhara-Tormes. En este sentido, destaca que la asociación cuenta con la colaboración de una familia saharaui que vive en Santa Marta y que “nos facilita hablar con los niños y con las familias los primeros días”. Y para que el proceso de adaptación en la localidad se desarrolle sin problemas, desde la asociación se ofrece el apoyo necesario a las familias y se mantienen encuentros para que todos se conozcan e intercambien experiencias.  

La acogida es un compromiso

Rosa Alonso hace hincapié en que “siempre decimos a las familias de acogida que deben saber muy bien de dónde vienen los niños y por qué vienen, puesto que no se trata de un intercambio, sino de un compromiso”. Y ese compromiso que adquieren se refleja en que los pequeños, desde el primer día, “son uno más de la familia” y los lazos de unión y las relaciones de amistad que se establecen tanto con los niños saharauis como con sus familias se mantienen con el paso del tiempo.

También subraya que gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’ los niños aprenden mucho de un lugar nuevo para ellos y muy diferente a su día a día en los campos de refugiados y descubren muchas cosas, aunque “nosotros aprendemos mucho más de ellos”. En este aspecto asegura que los niños saharauis “te enseñan a compartir, a valorar mucho más las cosas” y también el valor de la familia. “El día que se van es el día más feliz para ellos porque vuelven con sus familias, porque saben que esto son unas vacaciones y que sus raíces están allí”, explica Rosa Alonso.

Desde la asociación se mantiene una estrecha relación con los niños que participan en el programa y con sus familias y es habitual que los integrantes viajen hasta los campamentos para pasar unos días junto a ellos y también facilitarles ayuda humanitaria. Rosa Alonso ha viajado a los campos de refugiados de Tinfuf periódicamente desde el año 2006 y reconoce que “la acogida es maravillosa” y que ir allí  “es volver a casa”.

Proyectos de ayuda al pueblo saharaui

Desde Rimal Sáhara-Tormes se desarrollan diferentes proyectos de apoyo al pueblo saharaui, uno de ellos es la colaboración con Asavim para ayudar a las víctimas de las minas antipersonas con microcréditos para que puedan iniciar un pequeño negocio. También, con apoyo del Ayuntamiento de Santa Marta, colabora en la reconstrucción de una Casa de la Mujer que se derrumbó por las lluvias y en la que se realizan talleres y actividades. “Durante ocho años estuvimos dando desayunos en una guardería, aunque ahora nos hemos centrado en la ayuda a las víctimas de las minas, y hacemos envíos de medicamentos y material sanitario”, indica la presidenta.

En cuanto a la labor de sensibilización, la Asociación Rimal organiza cada año unas jornadas en la Universidad de Salamanca sobre los territorios ocupados del Sáhara Occidental y la violación de los derechos humanos. La intención del colectivo es poder presentar este año en Salamanca el cortometraje documental ‘Skeikima’ sobre los estudiantes saharauis universitarios.

Rimal realiza otras actividades puntuales como charlas en distintos centros del municipio, chocolatadas solidarias o mercadillos para dar a conocer a la población de Santa Marta la realidad del pueblo saharaui.