Viernes, 25 de mayo de 2018

Ven, que te cuento un chascarrillo...

 

Wily era un hombre diferente, raro, porque era esencialmente bueno. Hombres como él son los que pasan a la historia, como Napoleón. A la historia personal de cada uno, personas como él son las que, aunque se vayan, siempre estarán, y se las echará de menos en cualquier momento, en cualquier pensamiento, en cualquier acorde musical, en la página de cualquier libro o cuando intentemos definir las palabras amistad, amabilidad o bohonomía,.

 Cuando Wily te decía: “ven, que te cuento un chascarrillo”, volvías tu semblante expresivo a la infancia  y escuchabas a aquel amigo cercano y paseante habitual con cara de oír con suma atención, inquieto y sorprendido, una aventura de Enid Blyton de los Cinco.

 Mientras trabaje mi memoria como Dios manda, habrá un sitio para ti amigo.