Viernes, 25 de mayo de 2018

Los nuevos y los viejos

“ Pobre y desnuda vas, filosofia, dice la turba, interesada sólo en el vil lucro. Pocos compañeros tendrás por el otro camino; tanto más, te ruego, espíritu gentil, que no abandones tu magnanima espresa”

(Petrarca)

ENTRE PUENTES

LOS NUEVOS Y LOS VIEJOS

Después de estos cuarenta años de la democracia del cuento de la lechera, ejecutada por personas variopintas, las hay de todo tipo algunas hasta delincuentes condenadas o en investigación, para que sean representantes de la Soberanía Nacional en Listas Cerradas  durante estos cuarenta años  en las Cámaras de Legislación del Pueblo Soberano, de buena fe, también en el ejecutivo, en donde se ha venido permitiendo un abuso antisocial,  en el ejercicio del derecho;  entonces va nuestra pregunta: ¿Cómo es posible que esta personas electas, penosamente elegidas a la fuerza  en listas cerradas se les siga permitiendo que dejen a la callada ciudadanía indefensa e impotente para seguir permitiéndolas que nos den un día sí y al otro también, espectáculos del y ¡Tu Más!… en nuestras Cámaras de Legislación, y en el Parlamento Europeo (TDH) que dice ahora que es libertad de expresión quemar la fotografías de  reyes, banderas o cualquier otro despropósito, cargado de rencor y de odio, por individuos con la cara tapada, que hacen provocación a la sociedad ¿dónde sitúan estos repartidores de justicia encargada de estos sagrados derechos, los mismos derechos humanos de la sociedad civil normal?.  ¿ Y que teniéndonos indefensos e impotentes, no podemos impedirles legalmente el despilfarro del patrimonio, la preocupación, el desorden y el temor de la pacifica ciudadanía, que forma parte mayoritariamente de esa vejada soberanía nacional que utilizan en su propio beneficio?.  

Nueva pregunta: ¿De qué material están hechas estas personas electas que sabiendo que utilizando presuntamente el fraude de ley  y el abuso...,  violan las normas democráticas y la Constitución  Española y no se les cae la cara de vergüenza, para que sigan despilfarrando lo que no es suyo, el patrimonio del pueblo llano,..., honrado,..., sacrificado,... y  siguen y siguen  y, ...?  Nosotros no podríamos hacerlo,  no estamos sentados en las poltronas de estos  “paladines”, que cobrando un dineral, no son ni tan siquiera eficaces, faltos de principios fundamentales, para impartir razonamientos, sentido común y un trato justo; “nuestra materia, será sin ninguna duda de otra materia, la de nuestros padres, que pasaron la guerra, posguerra, reconversiones, crisis,  y un sin fin de penalidades y duros trabajos para llegar hasta aquí…”. Para confiar y votar a personas que uno creía de buena fe, nobles, honestos y responsables, y –resulta: que se están riendo de todos, viviendo con todas las prebendas, innumerables de contar; y encima se quedan con nuestro dinero, lo que es peor con nuestra dignidad, robándonos las entrañas, de todo aquello que con esfuerzo ejemplar habíamos ido consiguiendo a través de los años, aguantando carros y carretas, con la cabeza “gacha”, - sin rechistar- palabras algunas en desuso-. Y ahora esas nobles gentes, han de volver a padecer los abusos, del poder, de la mala gestión, de las palabras hueras, de métodos ingenuos, de la arrogancia y hasta de la falta de principios, de clase, de ingenio y de verdad, donde la mentira es su dogma, su hábitat natural, su credo, para seguir llenando sus valijas, sin mirar y sin importar quienes son los desdichados, que se quedan desnudos y al pairo, en un mar insolidario… Resulta repugnante, oír a muchos de ellos, en declaraciones, en medios de comunicación, subidos en los estrados aplaudidos y vitoreados, por todos esos “pobres ingenuos”. Y después de todo esto, no se nos defiende de tanto maleante, de tono violento, donde a cada paso en las ciudades, se encuentra uno con el noticiario de fechorías, que ponen de manifiesto, el caos y el desamparo, en el que se encuentran inmersos los ciudadanos, donde algunos con los años precisos, no aciertan a comprender, como hemos llegado a esta lamentable situación. Uno ya se sorprende de pocas cosas, pero sinceramente, no podía pensar jamás, que pasada la transición, revestidos de europeos, presumiendo de demócratas, ejerciendo el voto, etcétera, todo sería más llevadero, más humano, más trasparente, menos egoísta y codicioso, más justo, más educado… Y sin embargo, aunque hemos mejorado en algunos aspectos, -¡¡ ya sería espantoso!!-, en otros muchos hemos reculado, incluso hemos perdido, confianza, dignidad, alegría, respeto,  elegancia, verdad y sinceridad.

No se trata de nostalgias, desfasadas y caducas, son cuestiones que se pueden observar, se han quedado en el camino, evidentemente otros son los tiempos y otras las personas, la sociedad y la política, pero hoy comenzamos a lamentar y a tener en falta, aquellos valores, aquella palabra, aquella personalidad, aquella bondad, con la que se nutría esta pueblo. Ahora de nuevo contemplo, estampas de otros tiempos, donde los viejos, mayores, jubilados, pensionistas, asociaciones, incluso saliendo de las residencias, han tenido de nuevo, aun sin fuerza, y sin poder gritar y agitarse como lo hizo en innumerables ocasiones, con el fin de ganar derechos, con los que hoy especulan los que hemos nombrado, para defenderlos. Tan solo queda que, de nuevo nos den con la porra… Qué pena Señor… que pena

 

                Fermín González salamancartvaldia.es                blog taurinerias