Jueves, 19 de julio de 2018

Alarma entre los ganaderos por el “preocupante repunte” de la tuberculosis bovina en la provincia

La Asociación 19 de Abril denuncia el “secretismo” de la Consejería y considera que la única alternativa “sería una vacuna marcada cuyo uso no limitara los movimientos del ganado”
La 19 de Abril plantea una vacuna contra la tuberculosis que no limite los movimientos

Los datos de la Junta de Castilla y León sobre la prevalencia de la tuberculosis bovina en el último año suponen un leve descenso en Castilla y León donde se ha pasado del 1,87 % en 2016 al 1,68 % en 2017. Por contra, en Salamanca aumenta del 1,90%  “a un preocupante 2,70%, un incremento que ronda cerca del 1% y que preocupa muy mucho a los ganaderos”, afirma la Asociación 19 de Abril.

Para la asociación, “se han facilitado datos generales, desconociéndose los resultados por comarcas y/o unidades veterinarias” y apunta que el director general de Producción Agropecuaria, Óscar Sayagués, “los mantiene en total secretismo sin que entendamos muy bien el objetivo. Ocultar las cifras de positividad por zonas solo hace que aumentar la preocupación y acrecentar el problema. Su postura es errónea puesto que el sector seguirá demandando que haga públicas las cifras”.

La 19 de Abril califica como “desacertada su postura” y también explica que “sorprende que sea necesaria su autorización para mantener reuniones con los responsables de Sanidad de la provincia o que, cuando se le propongan modificaciones como en el sistema de reparto de crotales o la comunicación de nacimientos, se ciña exclusivamente a las órdenes sin valorar las propuestas presentadas”.

El punteo de un único animal positivo, afirma la asociación, se está dando en muchas explotaciones limpias, sin problemas de tuberculosis anteriores. La fauna silvestre va en aumento y la  Administración reconoce el papel que ésta juega como reservorio y transmisor. Para la 19 de Abril, “después de más de 30 años saneando, con el sacrificio exclusivo de vacas y más vacas no se solucionará el problema. Si admiten que hay otros reservorios que propagan la enfermedad y reconocen que hay que controlar no solo las especies domésticas sino también las silvestres, ¿por qué no cambian la forma de actuar y siguen única y exclusivamente con la limitación de movimientos y el sacrificio de vacuno que supone empobrecimiento, deterioro genético, daños irreparables, etc del sector del vacuno?. Si las especies difusoras son diversas, no puede centrarse el control de la enfermedad en una de ellas porque no conduce a nada”.

Partiendo de la premisa que la erradicación de la tuberculois es algo improbable por los múltiples reservorios, “la única alternativa viable para su control sería la utilización de una vacuna marcada cuyo uso no limitara los movimientos del ganado. De momento y a falta de que llegue el día en que en el mercado haya dicha vacuna, la preocupación en la provincia y en las comarcas de Vitigudino, Ledesma y la Fuente de San Esteban es que prevalencia puede alcanzar el 3%”, explica la asociación.