Domingo, 22 de abril de 2018

Seguimos en la Edad Media

El señor y los sirvientes

Me cuesta mucho reconocer que tantos siglos después de finalizar el periodo de la Edad Media, en la actualidad seguimos con las mismas costumbres y normas. No hemos evolucionado.

 

Durante ese era, se sabía que existía un Rey una corte que vivía de los favores del señor, y unos trabajadores que mantenían el reino con su trabajo precario y sus altos impuestos. Era casi imposible salir del estrato en el que estabas.  Todos debían obediencia y sumisión al  Señor. 

 

En pleno siglo XXI seguimos igual, pero con una diferencia, en apariencia vivimos en un país democrático. ¡Qué lejos de la realidad!

 

Si quieres ser libre e independiente, no vas a poder vivir. Si deseas progresar tienes que ser afín a un partido político, mejor el que gobierne, y entonces sí se te darán favores, puestos, comisiones de servicio, adjudicaciones, contrataciones y subvenciones. Si no entras en el juego de la fidelidad y por un casual hablas o te haces amigo de alguien del otro lado, ya no solo te cerrarán las puertas, más bien te harán la vida imposible con amenazas, zancadillas y cercos hasta que caigas o te doblegues y entres a formar parte del círculo de los que manejan las marionetas. 

 

Vivimos en una sociedad corrompida donde las ideas propias se quedan supeditadas a  las del líder, y ¡cuidado con protestar en público! te señalarán con el dedo y se acabó tu vida propia.

 

Son muy pocas las personas valientes que se comportan con dignidad y son fieles a sus creencias y a sus amistades, aun a sabiendas  de que eso les puede hacer su día a día muy difícil. Los admiro y desde estas líneas les doy las gracias por seguir de pie y con la cabeza bien alta y no inclinándose y guardando silencio, como hace la mayoría, por miedo

 Mientras se siga  siendo  exclavo de los que mueven los hilos, se continuará  siendo marionetas, que solo sirven para entretener.