Domingo, 22 de abril de 2018

Universidad& Sociedad

Siendo consciente del entorno social en que nos encontramos por las dinámicas creadas en las últimas décadas donde la Educación ha sido y es la gran perjudicada por falta de un Consenso Nacional que ha perjudicado su Rol Social en todos sus niveles. Estas últimas semanas le ha tocado el turno a la Educación Superior, es decir, a la Universidad donde existe un marco de autonomía, garantizado por el Art 27 de la Constitución y la Ley de Autonomía Universitaria de 2001; pero que viene siendo condicionado por los dirigentes de las Comunidades Autónomas cuyas dinámicas han sido con mayor frecuencia de intromisión y mercadeo, que de respeto a su autonomía, al obviar que estas Instituciones tienen la misión de contribuir al progreso de la Sociedad y que su misión es formar a los futuros profesionales en competencias y valores que hagan que la Sociedad sea cada vez más avanzada, moderna y próspera para Todos y en todos sus ámbitos profesionales y sociales.

La Comunidad Universitaria (profesores, personal de administración y servicios y estudiantes) es consciente que las dinámicas sociopolíticas influyen en el devenir de la política universitaria y, por tanto, no son ajenos a las dinámicas vividas en los últimos años con dinámicas de intromisión para dejar en un nivel de mínimos la autonomía universitaria. Sobretodo ha ocurrido con aquellos dirigentes que desconocen el valor de la Universidad en una Sociedad y de los valores que aporta. Probablemente porque no pasaron por ella o porque si lo hicieron; pasaron como el cruza una carretera, sin que ella determine su vida profesional y sus valores personales y sociales. Dado que demasiados políticos se han dedicado a la política sin haber sido validados socialmente y, que han hecho de la política su profesión. Esta situación les crea unos sesgos vitales, que les hace egocéntricos y, perder el sentido común al creerse impunes ante la responsabilidad social.

Las Comunidades Autónomas son las que financian las universidades; pero algunos olvidan que su financiación se debe a los impuestos de los españoles y, por tanto, no pueden tratar de condicionar los procesos universitarios con dinámicas de intercambios y mercadeo que se han puesto de manifiesto estas semanas y, que ponen en riesgo los principios de igualdad de oportunidades, méritos profesionales y transparencia que las Universidades deben de preservar para seguir siendo referente social.

Como docente de una de ellas puedo afirmar que estas dinámicas existen; pero que son muchos y, son  mayoría, los que no se dejan manipular porque están en contra de convertir a la Universidad Pública en un nicho ecológico donde predomine la intromisión y los conflictos intereses frente a los valores de objetividad, mérito, capacidad y justicia. En estos naturalmente influye la Ética y los valores personales; que la Universidad debe preservar y promover.

En mi opinión, aunque existe un contexto social desfavorable y una cultura predominante de mirar hacia otro lado; la mayoría está por identificar las dinámicas tóxicas, aislarlas y, en consecuencia, dar valor social y relevancia a la Educación Superior y, al papel que tiene la Universidad en relación con su contribución al progreso y desarrollo sostenido y saludable de la Sociedad española.

Como médico una de las cosas que aprendí y que tengo presente frecuentemente es Ubi pus Ibi evacua. Es decir, donde hay pus hay que evacuarlo. En este aforismo latino entran las dinámicas tóxicas y las personas tóxicas y, éstas son incompatibles con una vida universitaria y social saludable y sostenible.

 

JAMCA