Domingo, 20 de mayo de 2018

Salamanca. Una historia ilustrada

Este libro que hoy se presenta es fruto de un sueño largamente acariciado. Después de innumerables análisis y planteamientos comenzamos la andadura hace cuatro años con la pretensión de hacer una obra que alcanzase cinco objetivos: El primero tuvo la aspiración de cubrir una carencia que, a nuestro juicio, echábamos en falta en la oferta cultural salmantina; un trabajo que recogiese en unas 250 págs. los principales sucesos ocurridos en la ciudad de Salamanca (sociales, políticos y económicos), el acaecer de sus gentes y sus realizaciones desde los orígenes, que nosotros establecimos en el Paleolítico, hasta el siglo XXI. En el segundo intentaríamos hacer una obra atractiva, interesante, amena, asequible, veraz y de fácil lectura, con el deseo de llegar a salmantinos y foráneos para hacerles partícipes de nuestro pasado y seducirles para que tomasen conciencia de nuestro presente. La intencionalidad del tercero fue motivar al mayor número posible de personas para que se interesasen en las costumbres, tradiciones e idiosincrasia de los nuestros y quisieran acceder, y profundizar, en trabajos más extensos y complejos (los hay excepcionales). Nuestra cuarta exigencia fue acercarnos lo más posible al mundo esotérico que guarda la Salamanca mágica. Y el último propósito consistió en juntar quehaceres, obras y sueños de los salmantinos, en definitiva, lo que hemos llegado a ser y a hacer, en una especie de tarjeta de presentación, un meritorio obsequio con el que agasajar a nuestros visitantes. Desde el primer momento fuimos conscientes que el manuscrito necesitaría también del lenguaje plástico para recoger y plasmar en sus páginas toda la belleza de nuestros palacios, iglesias, calles y plazas. Mas eso tenía solución; se da la feliz circunstancia que en Salamanca vive y trabaja un excelente pintor, Antonio Varas de la Rosa, con el que hemos colaborado en pasados trabajos y al que nos une un sólida amistad. Le presentamos nuestras intenciones y bocetos, e inmediatamente se sumó con entusiasmo al proyecto con su característica visión artística de la ciudad. Los tres nos pusimos manos a la obra. Los salmantinos dirán si los hemos alcanzado satisfactoriamente. A su juicio sometemos este trabajo.