Sábado, 21 de abril de 2018

Soñando caminos por los senderos de Mieza

Profesor de Derecho Penal de la Usal

Desde hace tiempo, los actores políticos de nuestro país han decidido conducirnos a la ciudadanía, -que les apoya y les elige como sus representantes-, por caminos, senderos y veredas que directamente conducen al precipicio. Intentan manipularnos, engañarnos, estafarnos, incluso a plena luz del día, sabiendo que no somos tontos, que averiguaremos sus coartadas y que al final triunfará la verdad; aunque, de momento, prefieren seguir en la brecha, criminalizando y desprestigiando a quienes destapan sus miserias. Los malos, para ellos, son los que descubren sus corruptelas y quienes les impiden seguir campeando a sus anchas, consiguiendo privilegios y prebendas feudales como consecuencia del poder político que ostentan. Desde la Gürtel a los Ere,s, pasando por la Púnica y el tres per cent, hasta lo último de la falsificación del Master de la Cifuentes, lo único que nos demuestran estos políticos infames es que sus intereses particulares están muy por encima del bien común de la colectividad.

Pero hoy no quiero seguir las veredas de la lucha crítica y reflexiva contra estos desalmados, no porque no haya razones para ello, sino porque, ante la celebración de la XXIII Ruta de Senderismo en Mieza, prefiero sumergirme en el remanso de paz que nos ofrece recorrer y soñar los caminos y senderos que palpitan por el término de mi pueblo, en pleno enclave de las Arribes del Duero. Sencillamente, sigo prefiriendo caminar por el GR-14 respirando aire puro, escuchando el golpe de las aguas sobre las piedras y el trinar de los pájaros y sintiendo el suave rocío de una mañana de primavera, que dando empujones y poniendo zancadillas a los que transitan por la calle Mayor de Madrid para llegar antes a los tronos de la Puerta del Sol, de la Carrera de San Jerónimo o de la Plaza de la Cibeles, como también sigo y seguiré prefiriendo leer a Machado (del que transcribo los siguientes versos), Unamuno o Lorca que escuchar los argumentos cínicos y manipuladores de M. Rajoy sobre la Caja B del PP o de la Cifuentes sobre el Master inexistente:

“Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero,
a lo largo del sendero…
-La tarde cayendo está-

 

Siempre es más grato ir soñando caminos de luz en busca de un mundo más tolerante, más justo y más humano, sin hambres, sin guerras y sin desigualdades sociales, donde el sol salga y caliente para todos, -como reclamada el poeta Marcos Ana-, que recorrer túneles sombríos y desconocidos (donde  habita el hampa y las organizaciones criminales), para la búsqueda y apropiación de tesoros ajenos incautados a sus legítimos propietarios.

Por tanto, mi propuesta para este fin de semana (domingo 15 de abril) es ir serpenteando por los senderos de Mieza que el insigne Rector Unamuno recorrió en dos excursiones por Las Arribes del Duero (la primera, en 1898 y la segunda, en 1902) y hacerlo, como diría la presidente de la Comunidad de Madrid, mediante huelga a “la japonesa”. Transitar por el camino de la “Aceña”, que utilizaban los trabajadores miezucos para acudir y regresar del “tajo” durante la construcción de la presa y central hidroeléctrica de Aldeadávila y subir por las“ Pallas” y la “Blanquea” hasta el “Llanito de la Pulida” , por donde nuestros antepasados subían a lomos de mulos y burros miles de banastas repletas de aceitunas, melocotones o peras, pasando por el “Mirador de la Code” y terminar en el “Colagón del tío Paco”, es una experiencia inigualable que provoca sudor y fatiga corporal, pero que relaja la mente y el espíritu; algo absolutamente necesario para abordar las inclemencias de la vida cotidiana.  

Ciudadanos salmantinos y del resto del mundo, ¡acudan a la cita! Será la mejor ocasión para conocer nuestras tradiciones y costumbres, las formas de vida de nuestros ancestros y saborear nuestra rica e inigualable gastronomía. No se arrepentirán, estoy seguro.