Miércoles, 20 de junio de 2018
Alfoz al día

Un Museo-Mausoleo único para enterrar obras de arte

MORILLE | Desde que se inaugurara en el año 2005, el Cementerio de Arte ha acogido más de 60 enterramientos, que serán recogidos en un libro que se publicará en verano, y este año pondrá en marcha un nuevo proyecto de ‘mail art’

El Cementerio de Arte de Morille ocupa una parcela de 70.000 metros cuadrados

El Cementerio de Arte de Morille es ya un referente de las vanguardias artísticas en nuestro país y el único museo que existe para enterrar obras de arte. Desde que se inaugurara el 17 de diciembre de 2005, este singular Museo-Mausoleo ha sido escenario de más de 60 enterramientos y está integrado en la Red Mouseion: Plataforma Transfronteriza de Museos. Este año seguirá ampliando su colección con nuevos y diversos proyectos que no dejarán indiferente a nadie.

El Museo-Mausoleo surge a iniciativa de los artistas Domingo Sánchez Blanco y el fallecido Javier Utray. Receptivo ante la propuesta, el pleno del Ayuntamiento de Morille aprobó destinar una parcela de 70.000 m2 a tal fin y participar activamente en su desarrollo y funcionamiento. Está ubicado en un terreno titularidad del Estado cuyo uso fue cedido de manera indefinida al Consistorio “mientras se mantenga el uso cultural de Museo-Mausoleo”, explica el alcalde, Manuel Ambrosio Sánchez.

La historia del Cementerio de Arte comenzó en diciembre de 2005 con un inusual funeral capitaneado por Domingo Sánchez Blanco y Javier Utray. En este primer enterramiento se depositaron las cenizas del artista y filósofo francés Pierre Klossowski, además de un Pontiac Grand Prix de Javier Utray que descansa en el museo bajo una sepultura de hormigón. A partir de ahí, son muchos los nombres de particulares o colectivos que están unidos para siempre a este camposanto artístico: Fernando Arrabal, José Luis Coomonte, Miguel Herberg, Germán Coppini, Vicente del Bosque, Juan Hidalgo, Fernando Higueras, Isidoro Valcárcel Medina, Esther Ferrer (los dos últimos Premios Nacionales de Artes Plásticas), Rodrigo Cortés o José Antonio Sayagués.

Fernando Arrabal o Vicente del Bosque

Cada uno de los enterramientos tiene su propia ceremonia, en unos casos marcada por un tono serio y en otros, con un acento humorístico y hasta extravagante. El “más mediático”, como apunta el alcalde de Morille, fue el de Vicente del Bosque, quien protagonizó el soterramiento de una camiseta y un balón de la Selección Española, mientras que el “más surrealista” fue el del escritor y Premio Nacional de Teatro Fernando Arrabal, con el enteramiento de un libro manuscrito en homenaje al filósofo francés Baruch De Spinoza en el año 2009. Arrabal expresó en ese momento su deseo de que parte de sus cenizas acaben en el Cementerio de Arte.

El Museo-Mausoleo es “una propuesta polémica y plural y no exenta de una evidente dimensión crítica respecto a los fundamentos de la museística actual”. Nació como un proyecto local pero ha traspasado fronteras para convertirse en una obra “magnífica y universal” y en una “red de amigos y artistas que están unidos a través del museo”, asegura Domingo Sánchez Blanco, quien actualmente trabaja en un nuevo proyecto para el Cementerio de Arte basado en el ‘mail art’ (arte por correo) y en la organización de un enterramiento masivo sobre escultura funeraria que tendrá lugar en el mes de octubre con la participación de 200 artistas de todos los ámbitos y de todas las partes del mundo.

Asimismo, desde el Ayuntamiento de Morille se siguen impulsando iniciativas relacionadas con el Cementerio de Arte. Una de ellas es la publicación en verano de un libro, escrito por Jesús Málaga y María José Gil, en el que se recogen y explican todos y cada uno de los enterramientos. Además, se pretende incluir el Museo-Mausoleo en el programa de visitas de escolares y colectivos al municipio.   

El Cementerio de Arte se rige por una gestora integrada por El Gallo Espacio de Arte Contemporáneo (Domingo Sánchez Blanco), el Ayuntamiento de Morille, el Seminario Discurso Legitimación y Memoria de la Universidad de Salamanca y la Asociación Cultural El Zurguén de Morille. 

(Fotos cedidas por Domingo Sánchez Blanco y el Ayuntamiento de Morille)