Viernes, 20 de julio de 2018

Haciendo historia - 16

La trashumancia ibérica ha alcanzado la era de Internet. Lo que no deja de ser sorprendente tras los malos augurios que la venían menoscabando desde la Revolución Industrial. Y, sin embargo, aún podemos ver en cada estación pasar por el Puerto del Pico a las vacadas avileñas, embarcar a las merinas en las sierras de Soria y Segovia, o retazar los hatos por los puertos de las montañas de León. Todavía estamos a tiempo de observar la invernada de los rebaños en las dehesas de Extremadura, La Mancha y Andalucía. Aún, en fin, subsiste la marcha vertical de las reses anejas a vaqueiros, pasiegos, pirenaicos y lusos. Todo un atlas de ganaderías móviles que, al día de hoy, surcan las rutas pastoriles. La tela de araña viaria que envuelve la Península Ibérica con una tupida zamarra de veredas. Y mientras la red cañariega se redibuja sobre el espacio, la Red informática lo hace en el tiempo. Por eso, parece inevitable el encuentro; aconsejable el beneficio mutuo; necesaria la añadidura de ganados y caminos a las telecomunicaciones. La inserción de la red en la Red.

Al día de hoy la ganadería nos ocupa y nos preocupa. Estamos ante un sector activo, pero cambiante; una tradición viva, pero zarandeada; una política enojosa, pero necesaria. El ramo, cada vez más, mira de reojo a la Unión Europea. Esta, a su vez, depende de los mercados internacionales. La amenaza real, pues, se cierne; sea por imperativos económicos, sea por mor de la globalización. El vuelo de las ayudas hacia países recién incorporados. Las siempre difíciles negociaciones con los socios comunitarios. Las producciones cárnicas y laneras en espacios ultramarinos. Son otros tantos procesos que han roto las reglas del juego pecuario. Ahora nos aprestamos a conmemorar dos década de la entrada en vigor de la última Ley de Vías Pecuarias, en 1995, desarrollada por las Comunidades Autónomas. Y mejor que antes se evidencian los problemas de la ganadería extensiva. Y más que nunca se hace acuciante la búsqueda de alternativas.