Sábado, 26 de mayo de 2018

La Soledad se impone a la lluvia y pasea su elegante luto por Salamanca

Su salida de la Catedral se celebró con pétalos y en la Plaza Mayor se le cantó el Ave María desde el balcón del Ayuntamiento

La Soledad, conocida también como la ‘Señora de Salamanca’, talla de Mariano Benlliure (1941), en el comienzo de la procesión, junto a la Catedral. Foto de Alejandro López

 

Después de un Viernes Santo decepcionante, puesto que la lluvia y la nieve provocaron la suspensión de todas las procesiones, en los primeros minutos del sábado el protagonismo lo acaparaba la Hermandad Nuestra Señora de la Soledad, la más numerosa de Salamanca, con más de 2.800 cofrades.

La Soledad, conocida también como la ‘Señora de Salamanca’, es una talla de Mariano Benlliure (1941), que representa la hermosa imagen de María, que refleja en su rostro la pérdida de su Hijo. Uno de los momentos más emocionantes fue su salida de la Catedral Nueva, celebrada con una lluvia de pétalos de flores.

Acompañada por La Soledad de la Cruz, paso de Vicente Cid de carácter alegórico, que representa a la cruz sostenida por cuatro angelitos y otro detrás derramando sus lágrimas, junto a la Agrupación Musical Virgen de la Vega, la Banda de Alba de Tormes y una larguísima fila de cofrades y devotos, la Virgen recorría el casco histórico y se paraba en la Plaza Mayor. Allí, le cantaban el Ave María desde el balcón del Ayuntamiento. Sin duda, un momento especialmente emotivo.

Historia

La historia de la Hermandad se remonta a 1645, cuando fue fundada por el gremio de zapateros de Salamanca con fines benéficos, fundamentalmente la asistencia a los condenados a muerte. En sus inicios tuvo varias sedes, primero en la Iglesia de San Román, más tarde la llevaron a la Catedral y ahí es donde actualmente permanece.

Imagen titular

La imagen titular de la Hermandad, Nuestra Señora de la Soledad, talla de Mariano Benlliure (1941), es una hermosa imagen de María en su soledad, que refleja en su rostro la pérdida de su Hijo, convertida en una de las más veneradas de Salamanca, por el intenso y devoto culto que recibe a lo largo de todo el año y muy especialmente cada Viernes Santo en la ‘Corona Dolorosa’ (solemne acto religioso) y en la posterior procesión en la que recorre las calles de la ciudad bajo palio, luciendo su impresionante manto negro bordado en plata, sobre riquísimas andas y acompañada por los hermanos que integran la Hermandad.

Sin restar protagonismo a la imagen de la Soledad, en el año 1993 se decidió realizar un paso que enriqueciese aún más el desfile procesional, denominado La Soledad de la Cruz, y que salió por primera vez en la Semana Santa de 1997.

EN DETALLE

Emblema: Compuesto por una corona de espinas con los tres clavos inscritos, en blanco sobre fondo negro.

Hábito: Túnica, capa, capirote, cíngulo, zapatos, calcetines y guantes negros. El capirote tiene bordado el anagrama de la Hermandad a la altura del pecho.

Imágenes: Nuestra Señora de la Soledad y La Soledad de la Cruz.

Fotos de Alejandro López