Lunes, 28 de mayo de 2018

"Es peligroso que el crecimiento económico no venga asociado al progreso social"

El catedrático de Economía afirma que la recuperación "no ha llegado a todos" con un 25% de los hogares por debajo del umbral de la pobreza

Antón Costas, economista

"Una economía capitalista no puede funcionar bien con una sociedad agitada y una política camino de convertirse en populista". Así  se ha manifestado Antón Costas, catedrático de Economía y expresidente del Círculo de Empresarios, durante su participación, este martes, en el Foro Económico de El Norte de Castilla.

Costas, que ha manifestado que la economía española va bien y seguirá en esta línea, alertó del peligro que supone el actual momento, con una sociedad "malhumorada y una política en situación de caos".  Por  primera vez, afirmó, el crecimiento económico  no viene asociado al progreso social, "un hecho nuevo y peligroso".

Para este experto, la economía de mercado ha roto su vínculo con el progreso social y la democracia, algo que no sucedía desde la II Guerra Mundial, "y que se refleja en los resultados electorales desde 2013". Costas se refirió al independentismo catalán, como ejemplo de malestar de la sociedad, "orientado hacia el populismo, con políticas contrarias al Estado de Derecho".

Aunque manifiesta que la economía "marcha bien" según los indicadores convencionales, "no ha llegado a todos", con más del 40% de los hogares españoles con un nivel de renta bajo y un 25% con ingresos por debajo del umbral de la pobreza. Para Antón Costas, se ha producido una importante caída en el nivel de renta de la clase media española, pero "es muy potente y muy patrimonialista".

Retos de los empresarios 

"Hay que ser capaces de aumentar el tamaño de las empresas y la producción". Para Costas, Salamanca tiene un gran oportunidad en el sector agoalimentario, el más dinámico en la balanza comercial.

Pensiones

"No tengo ningún temor, el actual sistema se mantendrá, aunque a corto plazo pueda sufrir".

Cataluña

El peligro no es que se marche la sede social de las empresas, porque siguen las fábricas y las oficinas. Para este economista, el riesgo de Cataluña es que "se quede fuera de la sala de mandos de la economía".