Lunes, 25 de junio de 2018

Salamanca es feminista

Ayer Salamanca fue feminista todo el día, toda la ciudad y hasta la lluvia, que hizo una tregua para respetar las manifestaciones más importantes. Porque no hubo una sola manifestación multitudinaria, de las más grandes que se recuerdan, hasta el punto de que yo misma no sé cómo de grande, porque cuando llegué a la Plaza Mayor ya no se podía entrar porque no cabía un alfiler, así que allí nos quedamos muchas, en la calle Toro, esperando a que empezara a desalojarse para entrar por lo menos a ver el ambiente. Y había ambiente, vaya que sí. Había batucadas improvisadas con cacerolas y otros cacharros porque en una manifestación feminista, uno de los lemas siempre es: “si no puedo bailar, no es mi revolución”.

Y allí las dejé, a las más jóvenes, cuando después de las 10 me fui para casa, porque hoy ya no es día de huelga y me ha tocado madrugar; no sé a qué hora acabarían, imagino que empalmarían con las fiestas de alguna facultad, o como otro jueves más, a las tantas.

La fiesta comenzó a las 7:30 de la mañana ante los hospitales, y se alargó todo el día con actos y manifestaciones varias, en el Rectorado, en la Plaza de Anaya, en la Plaza de los Bandos, en la Plaza Mayor (como se ve en la foto), en la Plaza San Román a la hora de la comida comunitaria… porque ayer no nos quedamos en casa, en las cocinas, como al machismo le gustaría, sino que nos hicimos visibles en todas y cada una de las plazas de esta ciudad y de muchas otras ciudades de España y del mundo, porque en contra de lo que dijeron algunos, esta huelga no está politizada, no va directamente contra el PP, sino contra todo el sistema patriarcal de TODO EL PLANETA. Más de 170 países la secundaron, cada uno según sus circunstancias y posibilidades.

Ayer se demostró que el mundo es feminista. El machismo tiene los días contados