Lunes, 25 de junio de 2018

Quimera

Iglesia de Villaflores

Dicen que es Quimera: lo que se propone a la imaginación; no siéndolo, que en el tema que hoy me propongo desarrollar, más bien sería quimérico (fabuloso, fingido o fingido sin fundamento). O más bien también; en estos momentos, imposible.

Veréis: hace ya mucho tiempo, mucho, me regalaron un hermoso nido de cigüeña…  (vista nuestra cara de sorpresa ¿un nido de cigüeña? Debo deciros que sí, es insólito pero verdadero) que tengo en la Parcela de Villaflores, donde destaca en demasía. En un largo poste de cemento de los que que Iberdrola utiliza para la conducción eléctrica, y en su “picuruta” se adoso un armatoste de hierro redondeado, donde se presumía, que la cigüeña haría su nido… ¡Una Quimera!.

En el nido pusimos unos matojos para ayudar a que la cigüeña inquilina siguiera fabricando su hábitat y puedo aseguraros, (tengo fotografías) qué allí estuvo; pero se asustó al ver un espacio tan grande y no pechó por la labor de trabajar,tanto y a destajo… y se fue.

El nido ha estado desarbolado y vacio durante años y ya sólo era un esqueleto, pues los vientos y la intemperie, tiraron los palos que quedaban en él.

Pero hace unos días,  por deseo de mi nieto Alberto junto a un amigo y mucho esfuerzo, no exento de peligro, han conseguido que el nido (ver foto) vuelva a estar hermoso y… “operativo”

Y la pregunta –Quimérica- es: ¿Volverán las cigüeñas a el?. Propicio está para que lo hagan; pero, ¿la situación actual de la naturaleza, es idónea para este regreso? Pues no hay agua en los riachuelos colindantes, otrora pródigos en, peces, cangrejos, ranas, culebras; ni tampoco muladares, y vertederos necesarios para saciar la voracidad de este ave. ¿Qué van a comer?

Dice un estudio riguroso: “Estos y otros seres vivos están acorralados. La actividad humana está haciendo desaparecer especies a un ritmo entre 1000 y 10.000veces superior a lo que debería. El 3% de la casi 80.000 especies que evalúa cada año la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, están considerados como amenaza por la extinción y la perdida y degradación de hábitats, esto afecta a las 80% de las especies evaluadas(es precisamente lo que les está pasando a estas cigüeñas hipotéticas del nido de mi parcela… (¡Que además se llama La Cigüeña!)

Otro Estudio (también veraz): “Revela que está perdida de fauna y flora por todo el mundo, están alternando los ecosistemas, de tal forma, que podría poner en peligro también la continuidad de las Sociedades Humanas. Y ello es muy cierto y aunque el pueblo de Villaflores, la perdida de personas, no ha sido tan tremenda como la de otros lugares de España, también se nota. Pues lo que le está pasando a alas aves; mucho es los que le ocurre a los humanos donde hay pueblos donde “se masca la tragedia” de la despoblación a paso de gigante, pues ella es una más de los males endémicos de España. El país de Europa con mayor desequilibrio entre su población urbana y la Rural.

Volviendo a lo que hoy nos concierne: “es y se hace muy de –Quimera- y más de – Quimérico – la posibilidad de que la ansiada cigüeña, que esperamos impacientes, pose sus largas patas rosadas y largas, en este nido que con esmero y trabajo, la hemos preparado…

Decía un buen amigo, que: “escribir es vivir dos veces”.  Yo que lo he hecho tanto y he contado tantas historias. Me haría enormemente feliz, es tener esa segunda oportunidad para poder  comunicaros un día de estos que: “La cigüeña de la Parcela en Villaflores, ya está en su nido!”. Pero… Mucho me temo que esto será una –Quimera-, más ilusión que realidad mientras no cambien  los condicionantes y la vida en flora y fauna, y todo y todo vuelva a ser como en aquellos tiempos en que beber agua pura de los arroyos cristalinos era algo corriente; y los cangrejos, ranas, y peces también abundaban.

Y considerar que esto que hoy os cuento no era una –Quimera- (fabula, fingida o imaginario), era una realidad.  Y… ¡ahí lo dejo!.