Jueves, 24 de mayo de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Juanito puede ser don Juan 

CIUDAD RODRIGO | Carlos Aranda, Juan Antonio Pérez Pinto, Juanito y Toñete cortaron una oreja cada uno a los novillos de Núñez de Morales, nobles, aunque justos de fuerzas

Grata sorpresa de manos del portugués Juanito en la última tarde de Carnaval/Fotos: Adrián Martín

El Martes del Carnaval ruge con fuerza en el corazón de los mirobrigenses. Antaño era el día grande de las fiestas, el de tirar la casa por la ventana. Porque además desde primeras horas se metía en el laberinto de Ciudad Rodrigo toda la comarca para sentir el pálpito de Carnaval y, junto a ellos, un montón de portugueses, quienes tenían quitarse el reloj para disfrutar sin poner límites a la tradición de disfrutar de esta fiesta única que abraza al toro y al disfraz.

Ahora, para bajar el telón, desde hace varios años se ha sustituido el festival por una novillada picada que en las primeras ediciones fue un éxito, al acartelar a novilleros de la zona. Sin embargo en esta ocasión, hecho con presunto interés o ignorancia –tan grave una cosa como la otra-, restó mucho público al festejo, porque la gente no es tonta y no se le puede vender un manjar, cuando realmente estamos ante el timo de la estampita.

Y en el festejo de la polémica, en medio de una tarde gélida, abrió cartel Carlos Aranda, un chaval hecho, con demasiada técnica y buen manejo de las telas, pero sin ser capaz de llegar al tendido. Su buen hacer con los aceros le permitió cortar una orejita barata. El local Pérez Pinto, de la vecina pedanía de Águeda –ex del Caudillo-, también se mostró con oficio y disposición, toreando con gusto y cierto sabor en diferentes momentos de su labor. Con una estocada, tras el prólogo de un pinchazo acabó con su res y paseó una oreja y petición de otra a cargo de amigos y paisanos. 

La grata sorpresa llegó de manos del portugués Juanito, quien tuvo enfrente otro noble novillo y al que lanceó con gusto y garbo, saliendo de su percal el mejor toreo a la verónica de los festejos celebrados en el Carnaval. Sin embargo su buen hacer capoteril abrió la puerta de una genuina interpretación a la verónica al surgir series de rechazos largos y poderosos; sin olvidar el broche de naturales mandones y elegantes dejando una alta nota a su hacer y el interés para seguirlo. La pena fue que la estocada le hizo guardia, antes de dar otra nueva, esta ya sin puntilla que acabó con su novillo. Cortó una oreja, pero lo importante fueron las sensaciones tan buenas que dejó.

El cuarto ‘voló’ de salida sobre el capote de Toñete, que lo desarmó. Fue otro novillo enclasado, aunque pronto perdió las fuerzas. Con él, Toñete, se mostró airoso y con oficio lógico después de tanto torear –aunque este lo hace a golpe de talonario y dejando en la cuneta a chavales con más méritos-, pero sin acabar de llegar al público tras su labor en un largo trasteo. Mató de estocada trasera que asomó para cortar una generosa oreja.

Arrastrado ese cuarto y con mucha gente buscando el refugio del frío en loa bares colindantes, comenzó la última capea del Carnaval, la que dijo adiós a la edición 2018, donde ha quedado en recuerdo la solemnidad de Curro Díaz; el buen aire de Juan del Álamo; el talento muleteril del Rafi, el chico francés que ganó el Bolsín Taurino y del portugués Juanito, que en el cierre fue la grata sorpresa.

Y con esto y un bizcocho hasta la próxima edición, que si Dios quiere seguir dándonos vida y salud volveremos a la viaja Miróbriga, el lugar más hermoso, jaranero y señorial para hacer parada en los caminos ibéricos.

FICHA DEL FESTEJO

Ciudad Rodrigo; martes, 13. Se lidiaron novillos de Núñez de Morales, justos de presencia, con buen fondo de nobleza y escasos de fuerzas.

  • Carlos Aranda: Oreja
  • Juan Antonio Pérez Pinto: Oreja
  • Juanito:  Oreja
  • Toñete: Oreja

Ambiente: Tres cuartos escaso en los ‘tablaos’ en tarde muy fría. Asistió Morante de la Puebla, quien recibió el brindis de los dos primeros novillos.