Viernes, 23 de febrero de 2018

Más nieve

«No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy»

Abraham Lincoln

Hace algunas semanas apelaba en este espacio a la responsabilidad ciudadana frente a situaciones como la provocada por la nevada con que finalizaban las fiestas navideñas y la imposibilidad de que, en algunas ocasiones, desde las instituciones o las empresas de mantenimiento de las vías se puedan evitar este tipo de escenarios. Menos de un mes después, a pesar de mantener la opinión manifestada entonces, la realidad ha sido otra.

El pasado sábado la nieve comenzaba a cubrir multitud de pueblos y ciudades de la geografía española, al tiempo que generaba dificultades para transitar por algunas de las carreteras que los comunican. Esta circunstancia desembocó en que, nuevamente, importantes vías como la autopista del Noroeste (también conocida como AP-6) sufriese cortes en ciertos tramos. Pero, ¿cómo es posible que una carretera nacional (como la N-VI), de doble sentido de la circulación, que atraviesa un puerto a más de 1.500 metros de altura, se mantenga abierta al tráfico mientras que en su alternativa –la citada autopista de peaje– este se encuentre interrumpido por la meteorología? Estoy seguro que aquellos que reciben las recaudaciones, que día tras día depositan un elevado número de conductores, pueden ofrecer una explicación plausible a aquellos legos en la materia como el que escribe estas líneas. Bien es cierto que ya no servirán argumentos como el de la falta de previsión o el de un contexto sobrevenido. Por desgracia, sospecho que –una vez más– nadie ofrecerá cuentas sobre esta incongruencia.