Domingo, 20 de mayo de 2018

Nedgia, gas natural para mejorar la calidad del aire

La transformación de todo el parque de calderas de Salamanca a este combustible reduciría en más de 30.000 toneladas las emisiones de co2 a la atmósfera, una cifra equivalente a la plantación de 756.000 árboles

Sala de calderas de gas natural

Nedgia Castilla y León, la distribuidora de gas del grupo Gas Natural Fenosa en la región, ha lanzado una campaña para impulsar el cambio a calderas de gas natural tanto en instalaciones comunitarias de comunidades de vecinos, como en viviendas individuales. De este modo, los usuarios que decidan transformar su sala de calderas a gas natural podrán disfrutar de una subvención que puede llegar a los 9.000 euros en el caso de comunidades de 30 viviendas. Para aquellos que decidan individualizar la calefacción para disfrutar del gas natural de forma personalizada, existe una subvención de hasta 750 euros sobre el coste de la instalación. Si se trata de un usuario individual que transforma su instalación a gas natural, la bonificación es de 300-450 euros, dependiendo del recurso a sustituir.

Se da la circunstancia de que ésta es una de las primeras acciones comerciales que emprende Nedgia Castilla y León tras el reciente cambio de denominación social y de marca e identidad corporativas.

Reducción de emisiones contaminantes

Además de las ventajas económicas respecto a otros combustibles, el gas natural reduce entre un 40 y un 60% las emisiones de óxidos de nitrógeno y casi completamente las partículas en suspensión y el dióxido de azufre, principales causantes de los problemas respiratorios.

En Salamanca existen cerca de 1.000 comunidades de vecinos que utilizan una energía que perjudica la calidad del aire que respiramos. Actualmente en la provincia conviven más de 700 comunidades de vecinos con calderas centralizadas de gasóleo, 80 consumen biomasa y alrededor de 170 vecindades aún utilizan carbón. Tres energías contaminantes que perjudican el medio ambiente. Hay que tener en cuenta que no sólo contamina la combustión de la instalación, sino también el necesario transporte por carretera del producto o el riesgo ambiental asociado a accidentes o derrames por trasiego del combustible.

Si lográsemos modernizar este parque, ahorraríamos a la atmósfera más de 30.000 toneladas de CO2, 55.000 kg de óxidos de nitrógeno, 157.000 kg de óxidos de azufre y 19.000 kg de partículas PM10, principales causantes de los problemas respiratorios.

¿Cómo se realiza la transformación de las calderas?

El proceso de transformación a gas natural de salas de calderas y de descentralización resulta sencillo para los usuarios, sin necesidad de afrontar una obra de grandes dimensiones. En el caso de la descentralización, si el circuito de la calefacción es en anillo, las obras se realizarán al instalar la caldera individual de cada una de las viviendas, sin que se vea alterado el circuito de radiadores existente.

Una vez transformado el sistema a gas natural, los consumidores notan un máximo rendimiento de la energía. Y es que las calderas que funcionan con este recurso energético aprovechan el máximo calor de los productos de combustión mediante la condensación del vapor de agua. Además, al no necesitar depósitos de almacenamiento ni mecanismos especiales para su transporte, los costes de mantenimiento se reducen resultando mucho más económico que si se utilizase gasóleo o biomasa. Si a eso le añadimos la libre elección de la comercializadora, los beneficios aumentan a favor del bolsillo del consumidor.

Para acceder a estas ventajas, puedes llamar al teléfono gratuito 900 333 730, visitar la web: www.nedgia.es o contactar con cualquier instalador homologado que acometa la nueva instalación en el caso de comunidades de vecinos.