Viernes, 25 de mayo de 2018

Haciendo historia - 8

La percepción del espacio.

Las diferencias en la percepción del espacio han sido muy acusadas entre los hombres sedentarios y transeúntes. Ya definamos a unos como agricultores o burgueses, ya a los otros como viajeros o trashumantes, lo cierto es que encamarán arquetipos contrastados en su relación con el medio circundante. De manera que en sus respectivas visiones se han venido contraponiendo las formas de vida estable y móvil, estática y dinámica, aferradas a la tierra y la urbe o utilizándolas como vectores de desplazamiento. No es más que el contrapunto entre la idealización de la vida pastoril por las élites literarias y artísticas del mundo culto y la dureza de los afanes reales que exigía el ejercido de la granjería pecuaria.

De resultas, la visión del pastor desde sus confines migratorios en la montaña o la dehesa le han conferido una mayor profundidad de campo, al tiempo que sus cíclicas marchas a extremos le proporcionarán una experimentación cinemática del paisaje, en la que se suceden imágenes en movimiento a la velocidad del careo de los rebaños. Las especies ganaderas que integraban las cabañas modelaban con sus formas de pastar y sus cuitados el territorio transitado. La práctica de una modalidad pecuaria tan histórica como la trashumancia fue definiendo sobre el terreno itinerarios privativos entre los campos cultivados. Lo que será, en fin, un patrimonio viario intrínseco a la cultura pastoril de los pueblos del Mediterráneo y similar al de las ganaderías móviles del mundo.

El alumbramiento de estas sendas ganaderas fue gestado por las mismas trochas que abren los animales de forma espontánea en busca de abrevaderos y pastizales. Esto conlleva la concepción de! camino, así como de la vía pecuaria, como un suceso natural convertido en artificial por la evolución del utillaje mental de las sociedades modernas. A partir de este estadio se dará una superposición, reutilización e intersección de rutas antiguas, calzadas romanas, cañadas ganaderas, carriles de ruedas y herraduras, carreteras y raíles ferroviarios. Cada sistema de comunicación dispondrá de redes, medios y vectores privativos, lo que no es óbice para que sean complementarios e integradores en el proceso de ordenación territorial de cada paisaje.