Sábado, 23 de junio de 2018

Asustados...

Los medios de comunicación se ocupan de extender paranoias a través de la incesante repetición de noticias y estadísticas generadas por supuestos gabinetes de empresas, gobiernos, etc … , gobernados por no se sabe quién. Aunque siguiendo el rastro del dinero siempre se encuentra al culpable dicen en Castilla. Creando una realidad fícticia.

Un día y otro también, parado en los semáforos observo a mi izquierda y derecha por las ventanillas del coche a seres humanos asustados, otro día hablaré de los hombres y las mujeres... En coches que tuvieron días mejores, y también en coches nuevos que seguro no están pagados. Padres y madres de familia mayores con cara de asustados con cara de tener hijos universitarios o no, casaderos o no, en definitiva con cara de tener hijos entre los veinte y los treinta, y de tener a su vez a sus padres en edad de morir. Asustados no sé de qué pero asustados. Quizá asustados de tener que contentar a tantos a cambio de nada.

La vida es corta pero a la vez muy larga. Es corta cuando uno se lo pasa bien y larga a la hora de pasarlo mal. Los buenos recuerdos quizás no formen parte del uno por ciento de la vida de más de uno.

Por el hecho de ser de aquí de toda la vida somos culpables de las calamidades de medio planeta. Por el hecho de ser españoles somos culpables de la opresión de otros presuntamente españoles hasta hace cuatro días. Por el hecho de ser ciudadanos honestos cada día somos más culpables de no se sabe qué… Al final deberíamos preguntarnos todos y todas: ¿Quién es el culpable de habernos colocado tantas culpas? ¿Quién en verdad nos ha robado el tiempo, la salud, el amor y el dinero?

Es sabido que quien no padece penalidades no progresa, pues aquel al que la vida le es generosa tiende a estancarse o a morirse de un atracón. Gracián decía que las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen, a su vez Erasmo de Rotterdam, en su obra “Elogio de la locura o encomio de la estulticia”, afirmaba que fingir estulticia oportunamente es el colmo de la sabiduría. Estulticia es la palabra que define a la ignorancia, necedad o la estupidez de una persona. A lo mejor la respuesta esta en que la sociedad es cada vez más necia y estúpida o se comporta como tal.

Una característica de la dominación indirecta es que se lleva a cabo con astucia sin despertar sospecha. La astucia consiste en inculcarle al otro el propio pensamiento con la finalidad de que se imagine ser el autor y el que ha aportado los elementos de una decisión en el sentido que se preconiza.

Sin duda estamos dominados indirectamente por el arte y la cultura que nos rodea, pero no son más que instrumentos de la política y los medios de comunicación que los difunden. Vivimos una tiranía ejercida a la sombra de las leyes con apariencia de justicia. Incluso hoy asistimos al robo del tiempo a través de un desquiciado calendario basado en el dinero que nos ha robado las mentes. En esta desquiciada sociedad en la que vivimos creemos que perder el tiempo es perder dinero, y por otro lado vivimos pendientes de cobrar la nómina y no vivimos los días pendientes de cobrar para pagar de nuevo. Mientras otros disponen del dinero de todos e incluso se permiten robarlo. Incluso hemos asistido al fenómeno de la obsolescencia programada en productos que por mucho que no los uses o los cuides no la vas a evitar.

Estamos definitivamente asustados. Está claro que cuando comienza un claro proceso de desprestigio contra una persona, grupo o país, lo más probable es que responda a un plan preparado cara a dividir a la población con un fin. Las personas no se atreven a opinar contra las corrientes de opinión dominante por temor a ser sometidas a aislamiento e incluso agredidas.

Cualquiera que propugne el enfrentamiento ya sea de raza, sexo, clase social o ideológico, o corrientes de opinión poco honestas con respecto a los demás no sirve más que al mal, y quienes lo sostengan ideológicamente o mediante autoengaño, son sólo sus servidores o sus tontos útiles.