Lunes, 16 de julio de 2018

Continuamos en caída libre perdiendo población, pero no pasa nada.

No he podido resistir la tentación de hacer un gráfico a la manera del Partido Popular para mostrar la evolución de la población en la provincia de Salamanca durante los últimos años. Reconozco que resulta más dramático que hacerlo de una forma más equilibrada, como poner 0 en la base del gráfico (eje horizontal o x). El Padrón permite poner de forma ininterrumpida la población desde 1998, y en lo posible pongo los datos desde ahí. No es por casualidad claro, en 1996 llegó el PP al gobierno de la ciudad de Salamanca, y para 1997 no hay datos.

Y la verdad que es muy dramático. En el cuadro anterior ha puesto la evolución de la población provincial desde el año en el que se alcanzó la cifra más alta de la serie que analizo, 2009, desde entonces hemos perdido 21.000 personas. 2013 fue especialmente dramático.

La capital no es ajena a esta situación, en realidad su declive comenzó antes. En 2004 alcanzó los 160.415 habitantes, y desde entonces no hemos hecho más que perder convecinos. Es cierto que en gran medida fueron compensados por el crecimiento del alfoz o entorno metropolitano, seguramente por el traslado de población hacia esa zona, cuestionando así la política urbanística del Ayuntamiento aunque a nadie parece llamarle la atención esto. Pero, y eso lo veremos otro día, y esa explicación ya no parece ser suficiente (sobe todo viendo lo que ocurre en la provincia). En 2017 somos 144.436 capitalinos, es decir, 15.979 menos.

Es una obviedad comentar que cada vez somos más viejos, hay más personas con 65 o más años y muchos menos entre 16 y 44 años, nuestro gran agujero negro. Aunque se mantienen, a duras penas, los menores de 16 años, resulta evidente que en cuanto pueden se marchan dado que no les queda otro remedio.

Como curiosidad señalar que la diferencia de población por sexos es cada vez mayor, más mujeres que hombres. En España esa diferencia está en 1’96 puntos, en Castilla y León en 1’46, y en la provincia de Salamanca en 2’72, pero en Salamanca ciudad llega a los 8’42. Claro que a la vista del fracaso de la masculinización del poder, al menos podríamos ver si feminizarlo de verdad cambia las cosas.

Y aquí quiero llegar. No creo que sea muy discutible, a la vista de lo que ocurre en Castilla y León (pueden visitar la web del INE para ilustrarse), la provincia y también en la capital, que las políticas económicas aplicadas en estos territorios han sido un fracaso. Este es un problema que viene de lejos, ya lo hemos comentado más veces. Los dos grandes partidos que han gobernado en todos los niveles de la administración no han sido capaces de impulsar políticas de desarrollo en las diferentes escalas que nos proporcionen un mínimo futuro por nuestro propio esfuerzo, Somos un territorio subvencionado, mantenido por otros como la tan jaleada despectivamente Cataluña. ¿De verdad que no tenemos que repensar nada en este país tras la supuesta crisis económica que dicen que estamos abandonando?