Jueves, 19 de abril de 2018

Cartas de los lectores

Inés Arrimadas

Esta bella mujer que nació en Jerez de la Frontera el 3 de Julio de 1981, de padres salmantinos. En tan solo nueve años viviendo en Cataluña, habla, escribe y lee un catalán mejor que la mayoría de charnegos independentistas como rufianes y rufianas, que se consideran catalanes, “Inés no es charnega, porque no a nacido en Cataluña”. Además domina un español rotundo, francés e inglés. Los que tenemos muchos tacos de almanaque sabemos lo que es el analfabetismo. Los idiomas y dialectos se hablan se escriben y se leen.

Hacerse catalana habiendo nacido en la Baja Andalucía y llevando en su sangre el saber y la decencia de la Alta Castilla, tiene su mérito. Estudio derecho en Sevilla y está casada con Javier Cima, exdiputado de CIU, el partido de Pujol-Arturo y el prófugo de la fregona, catalán de la burguesía catalana. (Pero esto es un tema privado). Ciudadanos hasta hace un año era Albert Rivera y punto. Algo que en parte sigue sucediendo. Pero a partir del día 21 un poco menos. Inés Arrimadas es la única candidata de Ciudadanos que ha ganado unas elecciones en escaños y votos “nada menos que en Cataluña”. A pesar de que no podrá gobernar, se lo impedirá el sistema electoral que tenemos en España, que beneficia al campo y perjudica a la ciudad.

Hasta aquí todo le ha salido muy bien a Ciudadanos y en particular a Inés Arrimadas que ha sabido recoger los votos del PP y parte del PSC. Y como no es lo mismo predicar que dar trigo. Pues venga a gobernar.

La situación es de empate. Dos cataluñas, los separatistas abrieron una brecha en el régimen del 78 y esa brecha no se ha cerrado. Y la crisis está abierta. ¿Por qué no sea cerrado? por los errores cometidos por unos y por otros. Empezando por el Presidente del Gobierno. La herramienta del 155 la ha desarrollado con mansedumbre ha sido tanta la prudencia en llevarla a cabo que está intacta toda la propaganda de injurias y mentiras en una televisión pública como TV3 que pagamos todos los españoles. Quien le ha impedido controlar toda esta propaganda. El PSOE, que le puso como condición para apoyarle en la aplicación del 155. Y quien le presiono o condiciono la fecha de las elecciones, que en principio seria en seis meses o más y se quedaron en 52 días. El partido de Rivera y de Arrimadas, que en distintas declaraciones públicas, dejaron claro que apoyaban la aplicación del 155 con la condición de elecciones inmediatas. El Gobierno claudico con estas presiones. Y las cosas están como estaban, unos han perdido los votos y otros los han recogido. Pero no arregla Cataluña.

Un golpe de Estado no se arregla en 52 días, “en ese tiempo no se arregla ni los baches de una calle sin tráfico”, y menos con los golpistas libres y los rebeldes formando parte de las listas electorales. Tenían que haber esperado a que la lenta justicia se pronunciara con los golpistas. Y tener tiempo suficiente para aplicar con contundencia el 155 y poner en orden esa comunidad. Todo está igual, por culpa de la precipitación de todos. Un Presidente tiene que imponer su autoridad.

Pero algo ha cambiado en Cataluña desde el pasado 21-D. Ya todo el mundo sabe que enfrente hay un Estado de Derecho y una Unión Europea. Que el PP y el Gobierno deben renovarse si o si. Y mucho tiene que aclararse el PSOE sobre el modelo de España. Y por último el partido de Ciudadanos que ha ganado las elecciones con todo el merecimiento, es una incógnita. Las consecuencias imprevisibles…