Miércoles, 25 de abril de 2018

“Hay pocas incorporaciones y suele ser como último recurso porque no ven rentabilidad”

El responsable de la organización agraria entiende que el campo “no está preparado para aguantar otro año similar” a 2017

Juan Luis Delgado, presidente de Asaja Salamanca

Juan Luis Delgado es desde hace año y medio presidente de Asaja Salamanca, un tiempo más que suficiente para haberle tomado el pulso al campo salmantino, que en su opinión pasa por uno de sus más difíciles momentos.

¿Cómo ha sido este 2017 para el campo y para Asaja?

Este ha sido el peor año que hemos conocido los que estamos en activo. La sequía ha causado estragos en todo el sector: agricultura, ganadería, apicultura… Se han prometido ayudas que no acaban de llegar o no son como nos las pintan. Y, para Asaja Salamanca, ha sido un año de mucho trabajo por estos problemas por los que atraviesan los profesionales, pero desde nuestra organización estamos siempre a pie de cañón; desde dialogar con las administraciones hasta organizar, durante todo el año, jornadas técnicas para comunicar a los agricultores y ganaderos la actualidad más inmediata e intentar ayudarles a que encaminen sus explotaciones hacia una mejora en la rentabilidad y mejores productos agroganaderos.

Los últimos datos sobre solicitud de ayudas dan un incremento del número de jóvenes que se incorporan, en Salamanca 111. ¿Estas cifras se perciben así en el campo?

Realmente no se percibe que haya un relevo generacional. Hay pocas incorporaciones y se suele hacer como último recurso, no ven rentabilidad en el sector, se quedan porque no tienen más remedio. No se está haciendo atractivo para los jóvenes y, además, conlleva muchos trámites burocráticos que paralizan estas incorporaciones. Desde Asaja, solicitamos una simplificación de trámites, mayor cercanía de las secciones que gestionan estos requisitos, mayor claridad y, sobre todo, tener una visión más estable de futuro en las políticas agrarias.

¿Qué han supuesto para el campo las lluvias de diciembre?

Gracias a ellas se ha despertado una mirada con optimismo para los profesionales, han supuesto una mejora en el acumulado de acuíferos o abrevaderos, aunque no ha cambiado nada en cuanto a pastos y la situación de los cultivos está aún por decidir. Hay que tener en cuenta que el año pasado por estas fechas había llovido más del doble, pero mejor estas lluvias que nada.

Una de sus quejas es que las anunciadas ayudas de las administraciones o no llegan o no lo hacen como anunciaron. ¿Qué está pasando?

En definitiva, las administraciones han vendido humo. No existe una dotación presupuestaria eficiente para estas adversidades climatológicas, que prometieron principalmente tres líneas de ayudas: mejora de seguros agrarios, créditos y directas para abastecimiento de agua. De éstas, sólo se ha cumplido la tercera y tarde.

Sin apenas llover durante la siembra del cereal, los augurios no pueden ser peores. ¿Está preparado el sector para aguantar varias campañas ruinosas?

El sector no está preparado para aguantar otro año similar, es un sector con poca rentabilidad en condiciones normales y, en esta campaña, trabajamos a pérdidas. Si cambian las condiciones climatológicas, el próximo año puede ser algo más normal.

¿Qué le parecen las medidas adoptadas y cuáles cree que debían incorporar las administraciones?

No se han adoptado medidas relacionadas a la altura de este año catastrófico. La PAC se ha dicho que se adelantaba y ha venido igual que siempre, los créditos no llegan a los que más lo necesitan, los seguros se han encarecido, no se aprecia reducción de tasas…

¿Qué está pasando con el lechazo de Castilla y León?

Pues como con tantos otros productos, se engaña al consumidor. Se etiqueta lechazo como sacrificado en nuestra tierra, pero no se dice que ese animal viene de fuera. Por tanto, el consumidor piensa que está comiendo algo de aquí. Asaja ha pedido que se fortalezcan los controles para evitar que se inunde el mercado de corderos importados y se hundan los precios en unas fechas como éstas, con más consumo por las navidades. Y se fomente que se compre y consuma lo nuestro.

La patata ha vuelto a registrar precios por debajo de costes, ¿la interprofesional pondrá remedio a esto? ¿Será realidad algún día en Castilla y León?

Desde Asaja, llevamos mucho tiempo trabajando por la interprofesional. Hemos sido la única OPA que ha registrado el apoyo al que se comprometió pero queda mucho trabajo por hacer si queremos regular el sistema en nuestra región y competir con países como Francia con sus interprofesionales. La interprofesional en Castilla y León sería la solución a una comercialización digna.

¿Para cuándo una marca conjunta de carne de calidad del vacuno en Salamanca?

Se debería trabajar en ello porque se llevaría la marca salmantina mucho más allá de nuestras fronteras, pero la realidad es que somos individualistas y no se defiende un interés general, es complicado que en una provincia como la nuestra, con la mayor cabaña ganadera de España, se pongan de acuerdo todos los frentes. No se puede concebir que nuestra canal salga a otras comunidades con otra marca de calidad y con un valor añadido que nosotros no percibimos.

¿Cuál es su mayor preocupación como responsable de Asaja?

La incertidumbre de la futura PAC. Se está hablando de una cofinanciación que los estados miembros como el nuestro no se permiten, imposiciones medioambientales que limitan la producción y las pocas garantías de esa estabilidad que tanto ansía el profesional en el tiempo.