Miércoles, 25 de abril de 2018

Señorías #DisculpenNosEstánAsesinando, a nosotras y a nuestros hijos

Claro que nosotras no nos conformamos con una sentencia, lo que queremos es estar protegidas, nosotras y nuestras crías, por encima de todo, por encima de padres maltratadores y por encima de jueces y fiscales que en vez de ser imparciales, como se les supone, defienden al “presunto” y culpabilizan a la víctima.

Hace unos días recordábamos a Ana Orantes. Todos fuimos cómplices entonces porque todos sabíamos que iban a asesinarla y no hicimos nada para evitarlo.

Han pasado 20 años y una ley “integral” (aunque claramente insuficiente), y seguimos siendo cómplices: sabíamos que el exnovio iba a asesinar a Andrea y tampoco hicimos nada, en este caso porque “las versiones eran contradictorias, explica el órgano judicial”. Claro señorías, claro que hay versiones contradictorias, el maltratador siempre dirá que es mentira, que él no hizo nada, que es una denuncia falsa… Hay muchos hombres que lo llevan al extremo y acusan a la víctima de autolesionarse. Y llegan a más: muchas veces ponen ellos mismos una denuncia acusando a la víctima de atacarles a ellos primero. Es lo que se conoce como denuncias cruzadas. En este caso, no se habla de denuncias falsas, aunque obviamente lo son, pero claro, denuncias falsas solo pueden ser las puestas por una mujer contra su expareja, y solo por violencia de género. En otros delitos, por lo visto no existen, puesto que no se habla de ellas. ¿Cómo van a existir entonces denuncias falsas puestas por el hombre cuando hay denuncias cruzadas en casos de violencia de género? Imposible, claro, escapa a toda lógica, claro.

Por eso ustedes, señorías, tienen que poner en entredicho todo lo que diga una “supuesta” víctima de violencia de género, porque las estadísticas dicen claramente que mienten, que exageran, que no corren tanto peligro, que no sería una violación si "no sintió daño, no hubo fuerza física y tampoco hubo amenazas…”, y menos si es contra el padre de sus hijos porque entonces la mujer “no tiene suficiente con una sentencia”, sino que "quiere ir ahora contra el padre", "le quiere quitar a la menor", como le dijo la fiscal a Isabel.

Pues claro, señora fiscal, pues claro señorías, no tenemos suficiente con una sentencia, queremos a los maltratadores lejos de nuestras hijas, tanto si son su padre como en el caso de la hija de Isabel, como si son su exnovio como en el caso de la madre de Andrea. A la madre de Andrea el juez tampoco quiso escucharla, ya se sabe, las madres humanas somos distintas al resto de las madres de la naturaleza, en nuestro caso, no queremos proteger a nuestras crías como las demás, en nuestro caso solo queremos arruinarle la vida al macho.

Pues sí, ténganlo ustedes claro, señorías, esto es una guerra y nos están matando. #LoQueNosHacenAUnaNosLoHacenATodas, y ustedes, señorías, están siendo cómplices de muchos asesinatos por NEGLIGENCIA TEMERARIA CON RESULTADO DE MUERTE. Nosotras no nos conformamos con una sentencia, lo que queremos es estar protegidas, nosotras y nuestras crías, por encima de todo, por encima de padres maltratadores y por encima de jueces y fiscales que en vez de ser imparciales, como se les supone, defienden al “presunto” y culpabilizan a la víctima.

Ya está bien de que cuando una mujer denuncia, ustedes no solo se pongan del lado del denunciado, cosa que no hacen en ningún otro delito, sino que culpabilizan a la víctima, cosa que no se atreverían a hacer en ningún otro delito, ni nadie se lo permitiría.

Esto es una guerra. A partir de ahora, además de difundir las fotos de los agresores, deberíamos difundir también las fotos y los nombres y apellidos de jueces y fiscales que vuelven a maltratar a las Anas Orantes, Jessicas, Isabeles, Andreas y madres de Andreas. Son ustedes cómplices de todos estos asesinatos y deben ser tratados como tales.


u17