Martes, 20 de febrero de 2018

El Museo de Automoción rinde homenaje a Manolo Cachorro

‘60 años de velocidad en Salamanca’, título de la exposición con 31 motocicletas de competición, clásicas o de motocross del mecánico, profesional y empresario fallecido en 2011
Presentación de la exposición de motos. Fotos: Alberto Martín

‘60 años de velocidad en Salamanca. Colección de motociclestas Manolo Cachorro’ es el título de la exposición con la que el Museo de Historia de la Automoción rinde un homenaje a Manuel Iglesias Pampliega (19 de abril 1936-2011), ‘Manolo Cachorro, “una leyenda del motociclismo salmantino”, como lo ha definido Julio López Revuelta, concejal de Cultura, durante la presentación que ha contado con los hijos de Manolo Cachorro, Manuel y Ana.

A la muestra de 31 motocicletas, que puede verse hasta marzo, se suma la emisión de un sello de correos personalizado conmemorativo, a disposición de aquellos aficionados al mundo de la filatelia y el motociclismo. Modelos como BMW R26 de 1955, Benelli 250 de 1970, Montesa Cappra 250, Ossa 230 Cachorro Agua de 1978… así hasta 31 motos de competición, clásicas o de motocross del mecánico, profesional y empresario fallecido en 2011; y un emotivo recuerdo, un dibujo dedicado del ilustrador y dibujante Juan Cáneba, yerno de Cachorro.

López Revuelta ha recordado la trayectoria de Cachorro, “un adelantado a su tiempo” que, desde muy joven, sintió pasión por las motocicletas, ayudando a su padre Francisco, con tan solo nueve años, en el pequeño taller de torno y fresado que regentaban en la avenida de la Paz. Mecánico autodidacta, profesional adelantado a su época y empresario, fue distribuidor de significativas marcas comerciales como Ducati, Ossa, Beta, Yamaha y Kawasaki, entre otras. En su taller se formaron muchos de los mecánicos que desarrollaron su actividad profesional en Salamanca. Con la marca Bultaco llegaría a ser semioficial para el campeonato de España de velocidad, participando en campeonatos nacionales y pruebas internacionales, en Madrid, Valencia y Bilbao.

Como mecánico desarrolló, en su propio taller, tecnologías innovadoras y muy avanzadas para la época, desarrollando modificaciones y trabajos muy valorados como la admisión por láminas, la admisión por válvula rotativa y refrigeración líquida.

Su motocicleta Ossa Yankee 460, creación particular y pieza única en el mundo, le proporcionó las mejores crónicas de la prensa especializada del momento. Destaca su primera obra, la Ducati 50 TT de motocross, con válvula rotativa fabricada por él mismo con los mejores desarrollos adquiridos a base de largas pruebas y ensayos.

Desde el nacimiento de las carreras de La Bañeza, en 1954, y hasta los años 90, como piloto en la categoría de clásicas, Cachorro participó en este evento motociclista. Su última carrera, en 2009, coincidiendo con el 50 Aniversario del Circuito Bañezano, culminaría su faceta como piloto.

Escudería ‘La Charra’

A principios de los 60, Cachorro, junto a los compañeros Carlos Hernández López, José Hernández ‘Monago’ y Julián Molina, formó parte de un grupo de pilotos extraordinarios que pertenecieron a la Escudería ‘La Charra’. Compitieron, en los años 60, por los circuitos españoles, entonces todavía urbanos, corriendo todos con sus Bultaco sobre pavimento de adoquín y entre balas de paja. En 1965, tras la muerte de Julián Molina, en un accidente durante una carrera en Ávila, el grupo se retiró de la competición.

Cachorro siguió compitiendo, pero ya nunca con la asiduidad y el empeño puestos hasta 1965, compaginando su trabajo de mecánico, con su afición al coleccionismo y a la restauración de sus motos. Tras abandonar la competición apoyó a otros corredores noveles y preparó motocicletas que corrían superbikes, motocross, trial, enduro, scooters y pruebas de resistencia. Las historias de las carreras, los esfuerzos y sacrificios, el trabajo, la ilusión y los momentos entrañables con amigos, son recuerdos de vivencias que constituyen un verdadero tesoro en nuestra memoria.

Esta tarde, a las 18.30 horas, el museo acogerá una charla-coloquio sobre esta exposición, donde estarán presentes conocidos y miembros de la familia Cachorro para recordar la figura de Manuel Iglesias, como referente del motociclismo salmantino.

“De mi padre aprendí muchas cosas, también la pasión por las motos”

Manuel, hijo de Manolo Cachorro, ha destacado la figura de su padre y su pasión por las motos, transmitida a sus hijos. Una pasión de la que ahora pueden disfrutar los aficionados a las dos ruedas con la muestra del Museo de Automoción. “Son motocicletas que han marcado una época de los siglos XX y XXI”, ha dicho un emocionado Manuel, destacando los prototipos propios, “las más importantes para mí”.

MOTOCICLETAS

Clásicas

  • Bicicleta ALCYON (Alcyonette), años 20
  • Bicicleta TRIUMPH (1926)
  • BMW R26 (1955)
  • BULTACO Tralla 101 carreras (Tralla S)
  • BULTACO Metralla 62 (1962)

Competición

  • NORTON 500 Dominator (1958)
  • YAMAHA TZ 350 (1968)
  • BENELLI 250 2C Racing (1970)
  • MAICO MD 250 LK (1970)
  • YAMAHA TZ 250 (1980)
  • YAMAHA TZ 500 (1980) / Patrick Pons
  • YAMAHA FZ 750 (1985)
  • YAMAHA FZR750R (1987)
  • YAMAHA TZ 250 (1995) / Ex casoli-Kit A
  • YAMAHA YZF-R7 (1999)
  • KAWASAKI Ninja ZX10R (2007)

Moto–cross

  • MONTESA Cappra 250 VG (1981)
  • MONTESA Enduro 360 H6 (1982)
  • HUSQVARNA CR250 (1984)
  • YAMAHA YZ 490 (1985)
  • YAMAHA YZ 250 Cross (1986)
  • YAMAHA YZ 400 (1998)
  • Preparaciones especiales
  • DUCATI 450 (1970)
  • ITALJET 350 BI (1972)
  • DUCATI 50 TT Motocross Cachorro (1975)
  • OSSA YANKEE 500 / Cachorro (1975)
  • OSSA 230 Cachorro AGUA (1978)
  • MOTO GUZZI 1000 “RACING” (1979)
  • YAMAHA RD 500 LC (1984)
  • Prototipo YAMAHA RD 350 [RZ 350] (1985)
  • Prototipo YAMAHA Super Single 700 4 tiempos (1990)
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Fotos: Alberto Martín