Miércoles, 25 de abril de 2018

Tormes +, Tejares y los Reyes Magos

Agua estancada en el molino

Ahora que llegan los Reyes volveremos a pedirles que se acuerden de los vecinos de Tejares, pues aunque no hemos sido especialmente malos (podríamos haber sido peores) llevan años pasando de largo por este barrio.

 A ver qué cosas llevaba nuestra carta. En 2009, el Plan de protección del Tormes hablaba de crear un parque por aquí, prolongar el carril bici y destinar 19 hectáreas a zonas verdes en la prolongación de Huerta Otea y tres más en la otra orilla, detrás del edificio de la DGT. Incluso se quería crear un parque natural en los terrenos del antiguo polvorín y recuperar la fuente de la Salud, seca desde hace años.

Pero este plan especial hizo aguas, aunque seguía al Plan general de ordenación urbana en cuanto a  potenciar las márgenes del Tormes para usos lúdicos y deportivos, respetando los antiguos caminos, aceñas y restos arqueológicos.  El respeto ese incluía una protección integral de la pesquera de Tejares que luego se retiró arbitrariamente. Lanzarote rompió la pesquera, aunque debió repararla por mandato judicial. Luego la desidia de la CHD y del ayuntamiento hizo que se rompiera por segunda vez, causando el desastre que está a la vista. Así llevamos cinco años.

Suma y sigue: en 2014 el ayuntamiento anunció a bombo y platillo el famoso plan “Tormes +”, destinado a los barrios transtormesinos del Arrabal, Chamberí, los Alambres, Tejares y Buenos Aires, que tienen una especial problemática socioeconómica y de calidad urbana. (Eufemismos para decir que son barrios pobres y con espacios públicos descuidados). Este proyecto plantea en Tejares una zona de ocio y baño junto al antiguo molino, una nueva pasarela sobre el río y un observatorio de la naturaleza en lo que fue central eléctrica. Más allá, en Salas Bajas, tendríamos unos minihuertos que nos permitirían cultivar y consumir lechugas y tomates autóctonos, y no los que nos trae el Mercadona de no se sabe dónde.

Como vemos, los planes se han ido ampliando, de modo que llamar al conjunto “Tormes plus” resulta muy propio. Sobre el papel, hemos ido a más y más. Ahora bien, puede ocurrir que hayamos ido a demasiado. Queremos decir que el plan, inicialmente previsto para los años 2015-2020, a estas alturas, casi 2018, no ha hecho ni nada ni algo, más allá de innumerables reuniones e informes técnicos. Y ello a pesar de que ha conseguido la financiación de la Unión Europea (FEDER), que aportaría la mitad del coste.

Van pasando los años y los planes y mientras tanto se posponen cosas que son urgentes, como la limpieza del río en esta zona y la reparación de la pesquera. A comienzos de 2016 la Sra. Fresnadillo, teniente de alcalde,  prometió a los vecinos que eso se iniciaría de inmediato y en octubre del mismo año el alcalde anunció que contaba con proyecto y presupuesto para ello en 2017. Pero nada. Quizá en este retraso ha tenido que ver mucho la desastrosa actuación de la Confederación hidrográfica, que no ha hecho más que poner obstáculos y que, no sabemos por qué, desea el “colapso” de la pesquera.

Pero parece que no tiene mucho sentido planear zonas de baño donde no hay agua, hablar de zonas verdes si no se quitan antes la suciedad y los escombros o poner un observatorio para contemplar todo este panorama de abandono de insalubridad. Ya decía el informe de 2009 que Tejares estaba “muy alejado de la ciudad”. También, por lo que vemos, de la atención del ayuntamiento. Quizá los Reyes Magos…