Domingo, 22 de julio de 2018

Haciendo historia - 4

Este esquileo, tan importante para la merina trashumante como para la estante por la necesidad higiénica de descargar de sus lanas a los ganados con los calores del estío, se realizaba en unos edificios ad hoc, llamados ranchos, de donde  la palabra  pasará a América. Su ubicación sobre el terreno estaba conectada con lavaderos y secaderos para tratar la lana esquilada

El transporte de las sacas laneras corría a cargo de recuas de acémilas o de carretas, pertenecientes al gremio de la Cabaña Real deCarreteros, instituido  por los  Reyes Católicos en 1497, después de la eficacia demostrada por las carretas durante la guerra de Granada. Y, aunque la corporación será suprimida como la Mesta en 1836,  algunas asociaciones carreteriles subsisten hasta la década de los 70 del siglo XIX, cuando  las desplaza el ferrocarril y poco a poco el camión

El paso postrero consistía en la comercialización  en lonjas y manufacturas.  Las pilas de lanas se compraban  en las ferias por regatones mediante un sistema de adelantos. Sólo una pequeña parte se destinaba a la tejeduría interior, dedicada a la producción  de una pañería basta para consumo local, mientras que el grueso se exportaba a los mercados europeos, alimentando los textiles más delicados y de mayor calidad del mercado de lujo. Al punto que la lana merina será el único producto español que llegue a cotizarse en primera bolsa de valores del mundo moderno como fue la de Ámsterdam. De esta forma se cerraba el circuito de rentas de una cabaña merinera en la antigua Corona de Castilla