Lunes, 22 de enero de 2018

La pérdida de 90 empleos en Correos se traducirá en “una inmediata desatención” a las zonas rurales

Los sindicatos salmantivos advierten que el recorte en la financiación del Gobierno afectará a toda la provincia, aunque de manera especial a los municipios con mayor población

Correos cuenta en la actualidad con 300 trabajadores en la provincia salmantina

El recorte en la financiación del Gobierno a Correos puede suponer la pérdida de 90 puestos de trabajo en la provincia de Salamanca, lo que representa un tercio de una plantilla que ha sufrido ya una reducción drástica en los últimos años. Los sindicatos salmantinos estiman que durante la crisis han desaparecido más de un centenar de empleos en Correos al no reponer jubilaciones, salidas de parte de sus trabajadores a otros ministerios y haber reducido el número de contrataciones temporales.

Pero esta precarización del empleo irá en aumento si el Gobierno mantiene el recorte de 60 millones de la financiación a Correos y conllevará un deterioro del servicio, principalmente en las zonas rurales, según aseguran los sindicatos CCOO y UGT Salamanca, puesto que la reducción de la plantilla afectará de manera especial a los municipios con mayor población. De esta manera, consideran que se traducirá en una clara e inmediata desatención de poblaciones como Béjar, Tamames, Ciudad Rodrigo, Guijuelo, Peñaranda, Vitigudino, Alba de Tormes, Villares, Villamayor y Santa Marta, “las primeras en notar el recorte, aunque va a repercutir en toda la provincia”, explica Juan Francisco Rivas, de CCOO.

El cierre de oficinas o la reducción de horarios de atención al público son las consecuencias que tendrían que afrontar los ciudadanos si se produce en un futuro próximo la pérdida de los 90 puestos de trabajo en Salamanca, una situación que los sindicatos califican de “trágica” y cuyas consecuencias serían “dramáticas e irreversibles”.

Correos cuenta en la actualidad con 300 trabajadores en la provincia salmantina, 90 de ellos en la capital, una cifra que no es suficiente para atender una demanda que se ha incrementado en los últimos años por el aumento de la paquetería. “Nos está desbordando la venta por internet y la acumulación de trabajo es considerable, ya que quieren que hagamos lo mismo con menos gente”, indica Juan Francisco Rivas, quien lamenta que para la campaña de Navidad solo se han previsto dos nuevas contrataciones en la Unidad de Servicios Especiales.

En esta misma línea, acusan al Gobierno de hacer una renuncia explícita hacia la empresa pública y a los proyectos de futuro, al bloquear el Plan Estratégico de Correos, impidiendo la diversificación hacia cualquier proyecto de paquetería, financiero y de internacionalización y en la práctica, abriendo la puerta a la pérdida de grandes clientes vinculados al e-commerce y paquetería , ocasionando con ello una importante reducción, más aún si cabe que la producida hasta la fecha (16.000 puestos menos) de la ya mermada plantilla, en un escenario que refleja una caída de la carta anual entre el 5-7% y un crecimiento exponencial de la paquetería y el e-commerce entre y un 20-25% anual.

Para CCOO y UGT es inadmisible el bloqueo político, institucional y empresarial al que se está sometiendo a la empresa y, por extensión, el daño a los ciudadanos y trabajadores, que por los recortes presupuestarios están sufriendo retrasos en la entrega y en la calidad, en el primer caso, y una sobrecarga de trabajo, en el segundo, por la reducción drástica de plantilla.

Por ello, han apremiado al Ejecutivo para que rectifique su política hacia Correos e introduzca en su agenda política en los próximos meses sin más demora, medidas que han de pasar por la recuperación de la financiación pública postal recortada en presupuestos, estabilización del Plan de Prestación del Servicio postal Universal con una cuantía entre 200-230 millones de euros y la aprobación del Plan Estratégico para impulsar el desarrollo de Correos como operador postal moderno, tecnológicamente avanzado, logístico, financiero y diversificado, manteniendo al mismo tiempo su papel esencial como Servicio Postal Universal, vertebrador social, territorial y económico del país.

Igualmente, los sindicatos han exigido unos nuevos Convenio Colectivo y Acuerdo funcionarial actualizados que recojan el incremento y adecuación de la plantilla fija mediante la trasformación del empleo estructural cubierto con personal eventual en fraude de ley, un aumento salarial acorde con la especificidad profesional y singular actividad del operador postal, junto con la mejora de las condiciones laborales, así como, la finalización de la actual y galopante desregulación de la organización del trabajo y la introducción de miles de minijobs impulsada en los últimos años.

Movilizaciones en Correos

Los sindicatos han advertido que si el Gobierno mantiene su “desidia y pasotismo postal”, iniciarán en enero un proceso de movilización gradual y ascendente abierto al resto de organizaciones sindicales, para exigir una apuesta clara, firme y rotunda por impulsar y fortalecer a Correos como prestador de Servicio Postal Universal y como empresa pública eficaz y eficiente de referencia para nuestro país.

Además, no descartan convocar una huelga general en Correos si el Gobierno mantiene el recorte de un tercio de su financiación pública. “Tenemos suficientes razones para sacar a la gente a la calle”, apuntan desde los sindicatos.