Domingo, 17 de diciembre de 2017

Desguaces Villalba, medio siglo dedicado al reciclaje

La empresa cuenta con todas las certificaciones de medio ambiente para el proceso de descontaminación y reciclado del vehículo
La empresa familiar cuenta con un equipo profesional capacitado para el reciclaje/Reportaje gráfico: Adrián Martín

Cada mañana cuando cada uno de nosotros emprendemos camino al trabajo, nos encontramos con el mismo problema, la cantidad de tráfico en nuestras carreteras y ciudades, cientos de vehículos que abarrotan las vías de entrada a la ciudad.

EL automóvil tiene de vida una media de quince años y no es difícil desprenderse de el cuando vamos a comprar otro nuevo, sin parar a pensar sobre el destino final de nuestro antiguo medio de transporte.

Evidentemente no se trata de una lata de refresco que podemos dejar en cualquier lugar sin más, sino que existen lugares especializados en la recogida y descontaminación del automóvil.

Desguaces Villalba es una empresa familiar con más de medio siglo de experiencia ubicada en la carretera de Valladolid km.4, capacitada y autorizada por medio ambiente para la recepción, descontaminación y posterior reciclaje del vehículo.

Salamancartv al día quiso ser testigo del proceso de reciclaje de un vehículo desde el momento de su recepción hasta que es metido en una prensa convertido en un pequeño paquete de hierros listos para su fundición y posterior reutilización de dicho material.

Una vez que entra el vehículo en desguaces Villalba y tramitada correctamente su baja de circulación, pasa a una zona de descontaminación, es decir eliminarle combustible, aceite, líquidos, ruedas… etc. para ser almacenado durante un tiempo con el fin de poder aprovechar piezas de utilidad, bien de carrocería, puertas, cerraduras, faros, asientos, objetos de interior o  piezas de motor.

Existe un gran mercado con este tipo de piezas, ya que el valor de una pieza nueva aumenta considerablemente el valor de esta de reciclaje, que suele estar en perfectas condiciones, de lo contrario los profesionales de la empresa no pondrían en venta.

Una vez sacado todo el partido posible en piezas el vehículo se lleva a una prensa en la que se le retira el motor, si aún lo conserva y se convierte en un pequeño paquete de chatarra que se transportará a la fábrica de fundición.

En desguaces Villalba son muy estrictos con el reciclado, teniendo mucha cautela con la derrama de líquidos contaminantes como ácidos de batería y aceites, para ello cuentan con lugares especializados y con personal cualificado para esta labor

Según Roberto Villalba, unos de los responsables de la empresa, estos años de crisis “ ha habido más demanda de piezas de segunda mano pero a la vez ha habido menos entradas de vehículos ya que el usuario lo conserva  unos años más antes de comprar uno nuevo”

  

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