Domingo, 17 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Las Cañadas, la cacería más esperada de Las Arribes

Participaron 65 puestos con diez rehalas y se cobraron 24 cochinos, alguno de ellos con boca 

Entre los cochinos cobrados, dos bocas, una medallable, y una cochina de gran tamaño / REP. GRÁFICO: CORRAL

Días atrás se celebró en la finca Las Cañadas una nueva edición de la que es la montería más popular de Las Arribes, con jabalí y zorro como piezas en el punto de mira en una jornada marcada por el buen tiempo y la falta de agua en el campo, circunstancia esta que condicionó el resultado final.

Hasta 65 puestos procedentes de todos los puntos de la provincia, en su mayoría, además de una treintena de rehaleros y batidores para conducir 10 rehalas por las más de 900 hectáreas que presenta esta mancha, terreno fácil de andar y con el monte justo para dar cobijo y tranquilidad a los cochinos.

El punto de reunión era el bar El Retiro en Vitigudino, pues no en vano, su propietario, Carlos Prieto, junto con Roberto Gonzalo, eran un año más los organizadores de la cacería, un acierto de la propiedad, el señor Jesús Sánchez Montejo, y de su mano derecha cuando de gestionar la caza de la finca se trata, Juan Miguel Gómez Cuadrado.

A las puertas del bar llegaban los puestos, que procedían a apuntarse para el posterior sorteo, aunque más que sorteo el reparto de posturas comenzaba a partir del número 15 por decisión de un niño. Así hasta que se completaban las siete armadas que se colocarían en la mancha, entre ellas los cierres de la Vega y La Siembra, y la traviesa del Camino.

Pero antes del sorteo de puestos tendría lugar lo que es ya un ritual de esta montería, los consejos y advertencias de Juan Miguel en materia de seguridad y normas que rigen la caza mayor, y su tradicional ¡Viva España y el Rey! para acabar la liturgia con el Padre Nuestro, este año también con la bendición del sacerdote Ignacio Gómez, que dedicó la oración a los fallecidos el último año relacionados con esta montería. 

Pasaban las diez y media de la mañana cuando salían hacia la finca los puestos del Fenechal, Teso de Las Greas, Trabanca y la Peña Gorda, además de cierres y la traviesa, y pasadas las once se escuchaba la suelta de más de 200 perros. Pocos minutos habían transcurrido cuando comenzaron a tronar en el aire los primeros disparos, así hasta 130 que fueron contados por los que no tuvieron la oportunidad de encarar el arma.

Sequedad del terreno

Las ladras se sucedían tras piaras de cochinos, también de algún que otro corzo, que dejaba su dulce rastro sabedor de que ese no sería su día. El calor y la falta de humedad en el terreno condicionó el trabajo de los perros y con ello el resultado de la montería, 24 cochinos con dos bocas, una medallable, y una cochina que daba para hacer matanza.

Y así, un excelente cocido con todos los ‘detalles’, y un postre de lo más dulce, pondrían el broche a esta que es la cacería de mayor renombre en la provincia, un lugar que se ha ganado por el buen hacer de sus organizadores y la propiedad de la finca. 

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