Domingo, 17 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

El encierro a caballo repetirá el recorrido del pasado Carnaval, con la misma prohibición para el público

CIUDAD RODRIGO | Los bueyes de los encierros urbanos serán como el año pasado de la ganadería de Celador Zurdo

Bajada del ganado por la ladera del Teso de Valhondo en el encierro del Carnaval 2017 | Foto Adrián Martín

La Comisión encargada de organizar el Carnaval del Toro 2018 mantuvo a última hora de la mañana del lunes una nueva reunión, que dejó algunas noticias, aunque el presidente de la Comisión, Cristian González, sigue sin desvelar absolutamente nada sobre lo más esperado por el gran público: cuáles serán las ganaderías con las que contará el Carnaval.

En relación con este asunto, Cristian González apuntó que siguen trabajando en el campo y, aunque hay “negociaciones avanzadas” para algunos encierros, “no hay nada cerrado-cerrado”. Según explica, este año está costando “igualar los encierros”, es decir, que los toros de cada encierro sean ‘similares’ en presencia: “Ciudad Rodrigo es el punto de mira taurino en esas fechas y queremos que lo siga siendo, por lo que hay que traer lo mejor que podamos”.

En materia de encierros urbanos, en la reunión de la mañana del lunes se acordó que los bueyes vuelvan a ser como el año pasado de la ganadería de los Hermanos Celador Zurdo, por un precio de 3.800€ (más IVA). Cristian González apuntó que el pasado Carnaval hicieron “una gran labor; los tuve a mi disposición todo el Carnaval y quiero que este año estén en el equipo” (de hecho, no se han llegado a coger otros presupuestos).

Lo que se empezará a buscar en los próximos días es la empresa que se encargará de organizar el encierro a caballo. Como el año pasado, se pedirán proyectos en sobre cerrado a varias empresas, entre los cuales se escogerá el que se considere el mejor en su conjunto: “no vamos a coger la oferta más barata, se mirará la experiencia, etc.”. Una vez se tenga la empresa y se sepa cuáles serán los toros que protagonizarán el encierro, “se mirará cómo se embueyan, que es una de las cosas que más me preocupa tras los problemas que hubo el año pasado”.

Lo que ya se sabe de ese encierro es que, salvo cambios imprevistos de última hora, volverá a tener un desarrollo idéntico al último Carnaval. De este modo, el recorrido propiamente de campo del encierro será de nuevo bastante breve, bajando el ganado por la ladera del teso de Valhondo tras salir de un espacio habilitado entre dos inmuebles situados en la zona denominada El Carazo. Cristian González señaló que se volverá a hablar con el propietario de una parcela situada en la zona para intentar ampliar la longitud del encierro, pero se espera la misma respuesta negativa.

Como ocurrió en los dos años precedentes en que el encierro ha bajado por la ladera del Teso de Valhondo (el primer año el recorrido fue 300 metros más corto), el público tendrá prohibido el acceso a todo el tramo de campo, ya que se considerará ‘zona de seguridad/de expansión’, estando reservado exclusivamente a los caballistas. De este modo, los espectadores tendrán que seguirlo como muy cerca desde la Puentecilla.

Listo el pliego de licitación de la carpa

Fuera del ámbito taurino, la Comisión de la mañana del lunes aprobó de forma definitiva el pliego de condiciones que regirán la licitación de la carpa del Paseo Fernando Arrabal y de la que se colocará en el exterior del Teatro Nuevo (que funcionará en los tramos en que se desarrollen los bailes en el interior del Teatro).

Este pliego –que deberá ser refrendado por la Junta de Gobierno Local antes de su publicación- recoge, tal y como ya avanzó en su día Cristian González, que el control de acceso en las noches más importantes del Carnaval (la del viernes y el sábado) estará situado a la entrada del Paseo Fernando Arrabal, y no a las puertas de la propia carpa, para así evitar aglomeraciones en el exterior.

Respecto a los datos concretos de licitación, la carpa sale a concurso por un año (con posibilidad de una prórroga de otro año) por un precio de 3.000€ (el mismo que hasta ahora), quedando obligado el adjudicatario a contar con dos orquestas como mínimo, además de ofrecer un espectáculo infantil (que el último Carnaval promovió el empresario por iniciativa propia).