Domingo, 17 de diciembre de 2017

Dogma de la Inmaculada

     La Modernidad surgió como una rebelión intelectual hacia todo lo que fuera impuesto por la tradición o por simple argumento de autoridad. Descartes ya dijo que él solo podría creer algo si se le imponía en su mente como una idea “clara y distinta”. Andando el tiempo y no pocos contratiempos, esa subjetividad dio origen a la democracia liberal, que se basa en la opinión de cada ciudadano y que no traga bien con los dogmas impuestos. Claro que la democracia liberal, la que tenemos en España, por ejemplo, aunque con matices, tiene que espantar continuamente espantajos totalitarios a derecha e izquierda, que pretenden desnaturalizarla y colarle de rondón, o abiertamente, por el morro, ideologías y dogmas que una minoría pretende imponer sobre los demás. Y así, el fascismo y el nacionalsocialismo triunfaron en las urnas en Italia y Alemania en la primera mitad del siglo XX y el soberanismo ha pretendido recientemente dar golpes de estado “democráticos”; ahora nos quieren colar la ideología de género, como si fuera un nuevo dogma; el marxismo leninismo, que yo sepa, no ha triunfado en las urnas en ningún lugar, aunque se ha visto refrendado muchas veces por referenda y plebiscitos varios, con más votos, a veces, que votantes. La democracia liberal es una democracia sincrónica, que tiene que defenderse, en cada momento, en una lucha continua, de esos "dogmas" que se le quieren imponer desde dentro de ella misma.

     El dogma de la Inmaculada, por el contrario, tiene un carácter diacrónico, o sea, que ha ido generándose y creciendo a lo largo de la historia. Y así, fue profesado y defendido por el rey godo Wamba, que ya ha llovido desde entonces, incluso en esta tierra de pertinaz sequía, como dijo el otro. En 1330, al decir de Wikipedia, que no siempre tiene la razón y que, si la tiene, es una razón consensuada o no contradicha por muchos, en Gerona (no sé si entonces se escribiría Girona) surgió ya una Cofradía para potenciar entre los fieles el culto a la Inmaculada Concepción. Y en el Imperio español –al parecer tuvimos un Imperio “de película”, aunque haya pocas películas sobre él- la Inmaculada fue declarada patrona de todo él en el lejano 1644. Para más inri, a la Arqueología bíblica le dio hace años por descubrir uno de los primeros grafiti conocidos, trazado con pulso infantil sobre la argamasa fresca del muro de una casa cristiana en el Cafarnaúm del siglo IV. El niño o niña se atrevió a poner “Dios te salve, María, llena eres de gracia”, solo que en griego, que para eso iba a la escuela y tenía que demostrar su aprovechamiento.

     O sea que llegó un momento en que “todo el mundo” (mayoría diacrónica en el tiempo y sincrónica en el espacio cristiano), a ver, la mayoría de los cristianos, creían con naturalidad en la Inmaculada Concepción de María: el pueblo sencillo, las autoridades académicas de nuestra Universidad, los Santos Padres de la iglesia, la mayoría de los teólogos a lo largo de los siglos…Pero resulta que, en contra de lo que pudiera parecer, los Papas son poco dados a creer cualquier cosa a pies juntillas, aunque lo diga “todo el mundo”, de modo que el Papa Pio IX escribió a todos los obispos del mundo pidiéndoles su opinión al respecto. Una vez comprobada la mayoría sustanciosa de estos -siempre hay en la Iglesia algún verso suelto-, el papa se atrevió a proclamar el dogma de la Inmaculada en la Bula “Innefabilis Deus” el 8 de diciembre de 1854.

     Y como, en la Iglesia, esto de la democracia diacrónica se ha convertido en costumbre, ahora nos toca a los católicos del siglo XXI continuar esa tradición y preguntarnos: ¿Qué significa, en 2017, creer en la Inmaculada Concepción de la Virgen María? Me he quedado sin espacio. Podremos encontrar algunas respuestas, no de obligado cumplimiento, como corresponde a esta época postmoderna de nuestros pecados, en la Vigilia de la Inmaculada que se celebrará en la iglesia de La Purísima de Salamanca, el 7 de diciembre, a partir de las 21 horas y en la eucaristía del día 8 a las 13 y, de nuevo el mismo día 8, a las 18 horas de la tarde, en la proyección del video sobre el cuadro de la Inmaculada de Rivera que ha elaborado el Grupo “Fe y Arte”. No se lo pierdan, porque aun no creyendo, esta fe en la Inmaculada ha generado cultura de altísimo nivel.