Domingo, 17 de diciembre de 2017

Consumo moderado de café

Una de las bebidas más populares y consumidas del mundo civilizado es el café. Se utiliza en el desayuno o después, en las sobremesas, por las tardes e incluso por las noches cuando se quiere utilizar para estar despiertos, dado el efecto estimulante de la cafeína. Es decir, hay gente que toma café casi a todas horas porque existen una gran variedad de formas y sabores, incluso en cápsulas.

Actualmente, el consumo de sustancias y bebidas forma parte de la forma de vida  y, para que su consumo no decaiga en las nuevas generaciones se están llevando a cabo estudios científicos que justifiquen su consumo y, de paso buscar algún efecto preventivo para lograr una mayor justificación que promueva su consumo.

El consumo de café de forma moderada, entre 1 y 4 tazas al día se ha estudiado en numerosos estudios, la mayor parte de ellos observacionales y, recientemente se ha publicado un artículo de revisión, en una revista de las más prestigiosas a nivel internacional. Este consiste en una revisión sistemática de 200 artículos publicados a nivel mundial cuyos resultados asocian el consumo moderado de café con un menor riesgo de mortalidad general y, cardiaca en comparación con los que no toman ninguna. También refieren los autores que a partir de tres tazas al día, no se provoca daño y, sus efectos beneficiosos no son evidentes. En estos estudios, tambien se han observado otras asociaciones beneficiosas con su consumo como en enfermedades degenerativas cerebrales, parkinson y alzheimer, con depresión y algunos tumores.

La limitación fundamental de estas afirmaciones se debe a que se realizan en base a estudios observacionales, estudios con diseños que describen asociaciones que pueden deberse a sesgos e incluso a otros factores que confunden (variables de confusión) y, que limitan el rigor científico de tales resultados. Es decir, para afirmar asociaciones con mayor certeza y rigor se necesitan estudios experimentales (ensayos controlados aleatorizados) con una buena muestra y un buen seguimiento para tener mayor evidencia ante estas las asociaciones y observaciones. 

En cosecuencia, se puede afirmar que el consumo moderado  de café es seguro para la población en general, salvo en el embrazado y en aquellas personas que tengan intolerancia a la cafeína. Es decir, puede seguir formando parte del estilo de vida porque no supone un riesgo para la Salud; pero no debe consumirse por motivos preventivos ni por motivos de Salud-enfermedad. Las recomendaciones preventivas se basan  en evidencias para que sean efectivas y, así puedan contribuir a disminuir la probabilidad de adquirir determinadas enfermedades.

En mi opinión, el consumo moderado de café puede seguir  formando parte del estilo de vida porque no se encuentra entre los factores de riesgo que condicionan llevar a cabo un estilo de vida saludable. Se puede tomar porque se quiera disfrutar de sus sabores o como estimulante; pero sin esperar o creer que actua preventivamente porque actualmente faltan certezas y evidencias para poder recomendarlo con esta finalidad. Es decir,  se necesita realizar más estudios para confirmar su actuación preventiva. Por tanto, se puede y se debe comer de todo, salvo contraindicaciones por enfermedad o por intolerancias; pero siempre, de manera equilibrada y prudente para que pueda ser saludable.

JAMCA