Domingo, 17 de diciembre de 2017
La Sierra al día

Tres localidades salmantinas cambian nombres franquistas de sus calles, una se niega y otra acata la Ley con imaginación

Vecinos, Tejeda y Segoyuela y Moríñigo acceden. Villaseco de los Gamitos no considera ‘Salas Pombo’ ilegal y Valero tira de imaginación para una modificación parcial
Vista de la antigua calle Salas Pombo de Valero, ahora conocida como "Salas", lugar donde te puedes tomar una copa.

La aplicación de la Ley de Memoria Histórica sigue produciendo cambios en callejeros y mobiliario urbano. En esta ocasión los protagonistas son una decena de localidades de toda Castilla y León, de las cuales, cinco de ellas son de la provincia de Salamanca. Todas ellas han recibido requerimientos a través del Senado por acción del paritdo político Compromís. El colectivo Ciudadanos del Reino de León ha presenetado un extenso callejero de la provincia de localidades que poseen elementos alusivos al franquismo.

Del conjunto de localidades de toda la comunidad que han recibido requerimientos del Senado, tres de ellas en Salamanca han accedido, modificando el nombre de las vías. 

En el caso de Moríñigo, el Ayuntamiento celebró el pasado 14 de noviembre un pleno para modificar el nombre de la calle Salas Pombo por Calle La Plata

En Vecinos, han sido dos las vías públicas que han cambiado de denominación. La Plaza Otero Aenlle y Paseo Oteo Aenlle, serán denominados a partir de ahora Plaza y Paseo de España

Más extenso ha sido el caso de el pueblo de Tejeda y Segoyuela, que ha cambiado el nombre de siete calles, algunas en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y otras de ellas para ajustar mejor la nomenclatura debido al cambio de las primeras. La calle El Sol es ahora Calle Carretera. Calle del Miedo es ahora la Calle San Blas. La calle Salas Pombo se divide en dos nuevos nombres, desde la fuente a la iglesia es Calle El Caño y desde el cruce de esa nueva calle hasta Calle La fuente pasa a llamarse Calle Sol. La calle Carretera se llamará Calle La Fuente. La plaza Salas Pombo se llama ahora Plaza Mayor y la calle de nueva construcción entre la calle Carretera hasta la salida a Salamanca se llamará Calle El Castillo.

En el capítulo de los pueblos que se han negado a modificar los nombres se encuentra Villaseco de los Gamitos, que ha contestado al requerimiento de cambio de nomenclatura señalando que no se ha llevado a cabo puesto que no consideran el nombre de la calle Salas Pombo como ilegal. En el documento municipal remitido por el alcalde, Alejando Calvo Cuadrado, se menciona específicamente que: "no se motiva ni justifica en la Solicitud del Senador que inicia el procedimiento que dicha nomenclatura sea contraria a la Ley 52/2007".

Sin embargo, la localidad que más ha llamado la atención ha sido Valero de la Sierra, que ha decidido modificar el nombre de la calle Salas Pombo sólo parcialmente, siendo ahora la "Calle Salas" a secas. el motivo que ha esgrimido el Consistorio para el cambio a medias es no causar mucha molestia a los vecinos de esa vía, de avanzada edad, según se puede leer en la respuesta municipal.

"El nombre acordado se decidió teniendo en cuenta cumplir con lo establecido en Ley, es decir elegir un nombre que no se refiriera a ningún general franquista, que no supusiera mucha variación al nombre porque el que toda la vida se ha conocido aquí, en este municipio a esta calle, y para que la gente mayor que es de la que se compone mayormente esta localidad, no tuviera dificultades a la hora de realizar cambios en sus recibos de luz, agua, domiciliaciones, etc, adoptando este nombre como: "Plural de Sala, lugar de reunión" o "palabra que se emplea para referirse a los locales de ciudades y poblaciones en los que el público puede no sólo tomar una copa, sino también disfrutar de música en directo, de espectáculos de magia o de actuaciones teatrales" entre otras muchas acepciones".  

Con esta explicación, la citada calle pierde el apellido Pombo y se mantiene como Salas, pero aludiendo al sustantivo plural que hace alusión a grandes habitaciones. Una solución ingeniosa que cumple la Ley de Memoria Histórica, pero que a su vez causa un menor inconveniente administrativo a sus habitantes.