Viernes, 19 de enero de 2018
Alfoz al día

Aldeanueva de Figueroa cierra las fiestas de San Clemente

Este pequeño municipio se vuelve grande en armonía y hermandad entre los vecinos en torno a su patrón, conmemorando un hecho histórico que se remonta a la Guerra de la Independencia

Un año más, el pueblo de Aldeanueva de Figueroa ha conmemorado la fiesta de su patrón, San Clemente. No hay duda que, al no coincidir en fechas de vacaciones de verano, no es la fiesta en la que más vecinos, sobre todo los foráneos, puedan acercarse hasta el pueblo junto a los suyos. Sin embargo sigue siendo la fiesta más especial y emotiva en la tradición familiar para este pueblo, que revive y conmemora un hecho histórico que, en los tiempos que corren, quizás podría ser calificado como “políticamente no correcto” pero que si lo englobamos en su contexto histórico mantiene toda su singularidad.

El 23 de noviembre de 1812 según subía al ejército francés –que ya había sufrido la derrota meses antes en la batalla de Arapiles- en lenta retirada hacia el norte, una avanzadilla llegó al pueblo y se asentó unos días en él. Tras varios agravios y vejaciones a la población del municipio, varios vecinos idearon un plan para emborracharlos en una de las bodegas tras lo cual ajusticiaron al destacamento francés, vecinos que no dudaron en colaborar con el espíritu de liberación nacional e independencia que residía en todos los rincones de España en aquella época.

Para deshacerse de los cadáveres los cargaron en carro tirado por dos bueyes con la intención de enterrarlos en el Pozo del Paredón, situado en la Dehesa de Laguna Rubias,  perteneciente al municipio.   Sin embargo uno de los bueyes a las afueras del pueblo sufrió una muerte repentina por lo que se hizo necesario sustituirlo por otro más. El problema surgió porque solo estaba disponible un toro –que aún no era buey- y que jamás se había puesto en el tiro de ningún carro.

Esta tarea nada fácil se convirtió en vital  para la suerte de todos los vecinos cuando apareció en el horizonte el grueso del ejército francés que se aproximaba por la calzada.

Así, con toda la tensión en el cuerpo -y los que conocen perfectamente a estos animales saben lo difícil que es- los valientes vecinos comprobaron que ese toro no puso ninguna resistencia inicial y tiró del carro sin problema alguno; algo que se atribuyó a un intervención directa del santo del día San Clemente. 

Desde entonces, los 23 de noviembre se ha festejado ese hecho.

Este año, y manteniendo la tradición de que los mayordomos de la fiesta se elijan entre los siete integrantes del Consistorio, han ejercido como tal Paloma González Morales y Ana Sierra Hernández.

Tal como se recogía en el programa de fiestas, tras la celebración de la eucaristía solemne a las 12:30 horas y la posterior procesión, se realizó a las 15 horas una gran paella para todos los vecinos, a la que asistieron también invitados los alcaldes de toda la comarca de La Armuña, hecho que acrecienta el sentido de hermandad que se respira siempre en las calles de este pequeño municipio salmantino.

A. V. B.

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