Viernes, 15 de diciembre de 2017

Medicin@ctual

Los profesionales de la Medicina tienen que superar el modelo biomédico, paciente biológico, y aplicar el modelo biopsicosocial porque los profesionales deben hacer algo más que curar. Tan importante como diagnosticar, tratar y rehabilitar es apoyar, cuidar y acompañar a los pacientes en sus decisiones asistenciales y, en su momento, ayudar a una muerte natural y digna.

Actualmente, se establece que la Medicina tiene que tener cuatro p, que sirven para llamar la atención sobre las características que deben existir en la relación médico-paciente, para que exista una práctica de calidad y con seguridad del paciente y, para que éste participe en las decisiones una vez informado de forma oportuna y, adecuada, en base a las pruebas y, evidencias. La primera p hace referencia a que la práctica médica debe ser personalizada, en base al conocimiento exhaustivo y riguroso del paciente, de sus características biológicas, sus antecedentes genéticos, sus problemas y, factores de riesgo. Así como conocer sus habilidades para que pueda asumir parte de la autogestión de su enfermedad. La segunda p hace referencia a que la Medicina debe ser preventiva, en base a los factores de riesgo del paciente y, sobre todo, con recomendaciones para llevar a cabo un estilo de vida saludable y, disminuir la probabilidad de adquirir enfermedades agudas (gripe, con la vacunación antigripal) y crónicas, evitando y reduciendo los factores de riesgo asociados a las mismas. Epidemiológicamente, se sabe que es más importante su contexto social, su estilo de vida, su nivel socioeconómico y, su código postal que su código genético. Hoy se puede intervenir preventivamente en la mayoría de las enfermedades crónicas. Sólo hay que poner en valor la Salud con la razón y el sentido común y, actuar. La tercera p hace referencia a la Medicina predictiva dado que hoy se manejan datos e información sobre las poblaciones y los ciudadanos que permiten hacer predicciones y, planificar y programar una atención integral y continuada de los pacientes en base a los problemas probables y sus necesidades. Tambien hacer recomendaciones para mejorar las condiciones de las viviendas, la dieta y otras actuaciones que mejoran la Calidad de Vida relacionada con la Salud y, reducen el riesgo de problemas. La cuarta p, hace referencia a que debe ser participativa, para lo cual es necesario poner en el centro de la Medicina y del Sistema Sanitario al paciente, como establece la Ley de Autonomía del Paciente con sus Derechos y, obligaciones. Esta dinámica es posible cuando se informa a los pacientes para que comprendan sus enfermedades y, colaboren activamente en la toma de decisiones para llevar a cabo un estilo de vida saludable que les permita mejorar su Bienestar y Calidad de Vida. Esta situación puede ser una realidad, en los próximos años, a través de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información mediante apps y otros dispositivos de Salud digital y e-Paciente para que sea más proactivo, por estar más concienciado sobre su rol en relación con la Salud y la enfermedad. Así pondrá en valor la Salud frente a la enfermedad. Y no como actualmente ocurre, que sólo se valora cuando se pierde.

En mi opinión, esta es la Medicina que puede mejorar significativamente la Salud individual y la Salud Pública. También puede contribuir a la reducción de las demandas innecesarias y, por tanto, ayudará a reducir sus costes y, a  la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y, sus sistemas sanitarios autonómicos.

JAMCA