Domingo, 17 de diciembre de 2017

Manuela Torres: “En España todavía se tarda en denunciar un maltrato una media de entre 8 y 10 años”

La abogada de Adavas señala que en la lucha contra estos casos es clave “el cambio de mentalidad en la sociedad, que sigue siendo profundamente machista”

Manuela Torres, abogada de la Asociación Adavas

Un cambio de mentalidad en la sociedad, formación en género y situar la lucha contra la violencia de género como una prioridad de la agenda política, dotándola de los recursos necesarios, son esenciales. Hablamos con Manuela Torres, abogada de Adavas desde su fundación.

¿De qué adolece el sistema judicial para proteger mejor a la víctima de violencia de género?

El tema de la protección es una cuestión muy delicada y prioritaria en esta lucha y, por ejemplo, no hay una valoración adecuada del riesgo, en muchos casos muy grave. El riesgo se debe evaluar no solo a través de unos parámetros de un programa, sino de un equipo multidisciplinar donde existan unidades de valoración integral para saber las medidas que puedan ser más eficaces para cada caso concreto, desde que tenga hijos/as a cargo o no, independencia económica o no, o que el agresor tenga carné de cazador, algo habitual en algunas zonas.

Otra de las preocupaciones es que en algunas zonas, como Salamanca, está descendiendo la concesión de las órdenes de protección. Cuestión fundamental también es que todos los agentes profesionales y sociales implicados tengan una formación especializada y en género. Hay que entender la especificidad de este tipo de delitos, no se puede argumentar, por ejemplo, cuestiones como la asimilación de retirada de denuncia-denuncia falsa, no tiene nada que ver, y eso hace mucho daño.

¿Es importante que la mujer denuncie el maltrato?

Es importante, pero no entendemos que sea fundamental, en el sentido de que, como asociación, nuestra prioridad es que la mujer rompa con el violento, que salga de la situación de la violencia, y un instrumento más es la denuncia. Se le informa de sus derechos, del procedimiento, de qué implica, y la que finalmente tiene que tomar la decisión es la víctima. Muchas veces se asemeja el tema del aumento de denuncias a que hay más casos, no. El que haya más denuncias sí se puede interpretar como algo positivo en el sentido de que cada vez se callan menos y se visualiza más. No hay que olvidar que en España todavía se tarda en denunciar un maltrato una media de entre 8 y 10 años.

Los hijos/as de las víctimas de violencia de género, ¿están suficientemente protegidos?

Para nada, esa es otra lucha. En Adavas, hace ya bastantes años, fuimos pioneras en un servicio de musicoterapia para menores. Los menores son víctimas directas. Un menor que ha visto el maltrato directo y continuo de su padre hacia su madre sufre unas consecuencias. En el Pacto de Estado contra la violencia de género se podía haber hecho mucho más en este sentido. Cada caso concreto hay que supervisarlo muy bien para que como medida cautelar pueda existir una suspensión cautelar de las visitas o de la patria potestad. Se argumenta que el padre tiene derechos, sí, y también obligaciones que ha descuidado.

¿Ha aumentado la violencia de género entre los más jóvenes?

Sí comprobamos que hay un porcentaje de mujeres cada vez más jóvenes, incluso chicas menores de edad, en sus primeras relaciones sentimentales. El control, sobre todo ahora con las nuevas tecnologías, la utilización de imágenes, lo estamos encontrando bastante.

¿El maltratador se reeduca?

Desde las asociaciones de víctimas nos parece positivo que haya programas de ayuda a los maltratadores, siempre que no salgan de los presupuestos destinados a las víctimas de violencia de género. Hay que recordar que en muchos casos la medida es impuesta judicialmente, lo que puede hacer dudar que el programa sea efectivo o que se quieran reeducar.

¿Qué urge para romper con la violencia de género?

Lo principal es el cambio de mentalidad en la sociedad, y España desde mi punto de vista sigue siendo profundamente machista. En lo único que hemos cambiado es que antes se verbalizaba más y ahora se lo callan. Tiene que haber un cambio profundo de mentalidad donde en la agenda política esto esté en el número uno de las prioridades. Tema de educación, pero educación no solo en las aulas, también en casa, en los pequeños círculos. Tiene que haber mucho más recursos y, desde luego, una mentalidad y sensibilidad jurídica y judicial que se materialice en la práctica. Formación en género y formación especializada de todos los agentes profesionales y sociales que tocan la materia de violencia de género.

LA LABOR DE ADAVAS

Adavas presta, desde 1994, ayuda, asesoramiento y asistencia a víctimas de agresiones sexuales y violencia de género, sin necesidad de haber presentado previamente denuncia. Todos los servicios profesionales que presta Adavas son gratuitos, como despacho jurídico (asesoramiento e información en consulta confidencial), gabinete psicológico, atención social, programa de musicoterapia para menores, taller de crecimiento emocional y social para mujer superviviente del maltrato y programa de prevención, sensibilización y formación.