Sábado, 18 de noviembre de 2017

El destierro del pueblo saharaui

Y van 42 años en los que el pueblo saharaui está sufriendo este destierro en la “hamada” de Tindouf (Argelia), allí en la mitad de la nada, de un desierto pedregoso, el más duro e inhóspito de los desiertos del mundo.

Este desierto es sumamente duro, en invierno por la noche con varios grados bajo cero, en unas jaimas de lona y unas casitas hechas con adobes y cuyo techo es de chapa galvanizada, que poco cubre del frio, y en verano llegan a alcanzar los 60 grados de temperatura, todo un infierno.

Pero para colmo de males les llega el siroco, con arena y aire dañando los ojos, lo vemos por los niños que nos visitan en los dos meses de verano, cuando son revisados por los oftalmólogos, detectando heridas a veces irreversibles.

Hay veces que el polvo del siroco puede llegar a durar hasta un mes, tiempo en el que apenas se puede salir de la jaima, pues el aire es irrespirable.

Mucho es lo que este pueblo hermano sufre, sin que haya habido hasta ahora ningún Gobierno de España que haya hecho algo por solucionar esta injusticia, eso sí, algún diputado de partidos que han gobernado han estado año tras año en la pancarta de la manifestación, pero luego esos partidos nada han hecho por solucionar el grave problema en que se encuentra el pueblo saharaui.

Concretamente este año, no estaban ningún representante del PP, PSOE ni de Ciudadan´s, mientras pude ver a tres representantes de UNIDOS PODEMOS , a Pablo Bustinduy, a Alberto Rodríguez, y a Diego Cañamero, también vi a gente del mundo del arte y la cultura entre otros y como cada año al actor Carlos Bardém, un abrazo y mi reconocimiento para ellos, por ser los únicos que estaban presentes este pasado sábado en la manifestación de Madrid, donde se pedía un referéndum de autodeterminación para el Sáhara

Es más, cuando ojeo los programas electorales de estos partidos, nada veo en sus programas específico con respecto al Sáhara, solo lo he visto y excelentemente redactado, en UNIDOS-PODEMOS, y que espero lo pongan en práctica cuando lleguen al poder y gobiernen este país llamado España.

Yo espero que en pocos años, haya un Gobierno en España que se ocupe en la ONU de hacer que se lleve a cabo ese referéndum de autodeterminación para que los saharauis puedan volver a su país del que fueron injustamente expulsados.

También me gustaría que ante un problema tan grave, que no faltara ni un solo saharaui de los que viven aquí, y también a todas las familias que conocen de cerca el problema al haber tenido en verano a niños y niñas saharauis que llegan con el programa, “Vacaciones en paz”, así como a todos aquellos que están en la lucha solidaria cada día, a estos les diría que valoren la dimensión de este problema y ese día se vuelquen en asistir a defender la causa de este pueblo que sufre enfermedades y pasa hambre en mitad de ese inhóspito desierto.

Ellos siguen siendo la provincia número 53 de este nuestro país desde 1958, pero Marruecos ha construido el muro, llamado de la “Vergüenza”, de más de 2.720 km.

Sembrado con más de 10 millones de minas antipersonas, (prohibidas por todas las Convenciones). Dedicándose a violar los DD.HH, y a explotar todos los recursos del Sáhara, como los fosfatos de Bu-krá, los bancos de pesca, los minerales y el gas.

Me produce una inmensa tristeza y amargura, que siendo Marruecos el culpable de esta situación, España sea la responsable de esta miserable situación en la que vive este pacífico pueblo saharaui.

Quiero terminar hoy este artículo con unas palabras de Ché Guevara: “En la tierra hacen falta personas que trabajen más y critiquen menos, que construyan más y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan más, que esperen menos y den más, que digan mejor ahora que mañana”