Sábado, 18 de noviembre de 2017

“Los periodistas hemos pasado de testigos a un actor más de la guerra”

Lamenta que la industria armamentística sigue siendo muy poderosa en Oriente Medio y hay “más posibilidades de nuevas guerras que de paz”
El periodista salmantino, Javier Martín. Fotos: Alejandro López

‘De la invasión de Irak al ascenso del Estado Islámico: 15 años de periodismo de guerra' es el título de la conferencia impartida por el periodista salmantino Javier Martín Rodríguez, corresponsal de guerra y delegado de la agencia EFE en el Norte de África, organizada por la ASPE en el Casino de Salamanca.

Javier Martín, que ha realizado un repaso de sus 15 años como periodista en países en guerra, se muestra pesimista con la situación del periodismo, asegurando que la profesión “ha ido a peor”. Por un lado, por problemas de seguridad, porque “hemos pasado de ser simples testigos a una parte de la partida y no nos ven como un testigo que cuenta lo que ocurre, sino como un actor más de la guerra”, lamentando que el riesgo de secuestro es mayor ahora en Oriente Medio. Recuerda que cuando comenzó a informar desde las zonas conflictivas en 2003, “era más fácil que ahora”. Una situación a la que los corresponsales de guerra suman también la precariedad laboral, siendo cada día menos los periodistas que pueden realizar su trabajo en condiciones adecuadas. 

Sobre el reconocimiento de la sociedad al trabajo de los corresponsales de guerra, Martín Rodríguez considera que por una parte importante “sí está reconocido”, pero lamenta que el problema de desprestigio del periodismo “no es solo de los medios”. Afirma que muchos periodistas “convertidos en tertulianos, que hablan y opinan de todo sin ser expertos en nada” son los que han desprestigiado a esta profesión, “perjudicando a los verdaderos expertos”.  

Sobre la situación en países como Irak o Siria, asegura que continuará durante años, aunque los mismos que ahora son el Daesh hace diez años eran Al Qaeda. “A base de bombas no se acaba con un problema de raíces culturales, sociales y económicas muy poderosas detrás”. ¿La solución? Trabajar desde la educación y la sociedad y no fomentar el armamento. Pero Javier Martín es pesimista porque la industria armamentística, el gran problema de Oriente Medio, “sigue siendo muy poderosa, hay más posibilidades de más guerras de que haya más paz”.

¿Merece la pena jugarse la vida? Sí, responde. “Queda la satisfacción de que los periodistas contamos los conflictos, que existen”.

Enviado especial a las guerras de Irak y el Líbano

Fundador de la primera corresponsalía permanente de la Agencia EFE en Irán, trabajó durante más de una década en su oficina central de Oriente Medio, desde donde cubrió como enviado especial guerras como las de Irak (2003) y el Líbano (2006). Desde finales de ese año hasta 2008, fundó en El Cairo el nuevo servicio de noticias en Árabe en la Agencia EFE. En 2011 fue testigo directo de la caída del Muamar Gadafi y en 2012 viajó a Siria como enviado especial al conflicto civil que vive el país.

En enero de 2014 fue nombrado delegado de la Agencia EFE para Israel y Palestina, puesto que le dio la oportunidad de cubrir la última ofensiva israelí en Gaza. Llegado a Oriente Medio hace casi dos décadas, se ha especializado en chiismo y es autor de cinco importantes libros sobre la región: ‘Hizbulah, el brazo armado de Dios’ y ‘Suníes y Chiíes, los dos brazos de Alá’ (elegidos como los mejores del año sobre Oriente Medio por la revista Foreign Policy en 2006 y 2008, respectivamente),  ‘Los Hermanos Musulmanes’ (2011), ‘La casa de Saud’  y ‘Estado Islámico, geopolítica del caos’, publicados con la editorial Catarata.

Cronista de guerra, sus experiencias durante la invasión de Irak en 2003 están recogidas en el libro colectivo publicado ese mismo año por la Agencia EFE Objetivo Bagdad: 12 corresponsales en la guerra de Irak.

Fotos: Alejandro López