Lunes, 20 de noviembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Un crecimiento de las confirmaciones, principal variación en la impartición de sacramentos en 2016

En materia económica, la Diócesis aumentó en 2016 su nivel de ingresos y gastos respecto a 2015

Confirmaciones en el año 2016 en la Parroquia de El Salvador (con jóvenes de varias parroquias)

La Iglesia Católica celebra este domingo 12 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana, que en la Diócesis Civitatense se aprovecha para hacer público el ‘resumen’ de la vida diocesana durante el año anterior, en este caso, 2016.

En lo que se refiere al apartado económico, la Diócesis aumentó sus cifras de ingresos y gastos respecto al año 2015. Concretamente, en 2016 la Diócesis tuvo unos ingresos de 2.046.936,40€ y unos gastos de 2.238.664,10€, una diferencia fundamentada en la obra de reforma que se hizo en la Parroquia de El Salvador. Las cifras son notablemente superiores al año anterior: en 2015, tanto los ingresos como los gastos fueron de 1.702.216€.

En torno a los ingresos, hay que señalar que más de la mitad proceden de la ‘X’ de la Declaración de la Renta. Además, hay 420.952€ que han aportado los fieles, aunque no todo ese dinero se queda en la Diócesis, ya que en esa cifra se incluyen las cantidades de las colectas destinadas a Misiones, Cáritas o Manos Unidas.

El ecónomo diocesano, Fernando Sánchez Tendero, explica que el mayor problema de la Diócesis en lo que a gastos se refiere es el mantenimiento de las 120 parroquias, ermitas y casas parroquiales con las que se cuenta. En sus propias palabras, “no nos podemos permitir el lujo de que se nos caigan las iglesias, en muchos lugares es el único punto de referencia y tenemos que repararlas, incluso de algunos pueblos donde ya no vive nadie”.

Mientras, en lo referente a la vida litúrgica, la Diócesis cuenta con 62 sacerdotes, 47 religiosos, 152 catequistas, tres monasterios en funcionamiento y 6 centros asistenciales. A lo largo del año 2016 se estima que hubo 90.000 horas de actividad pastoral, en las que se impartieron varios cientos de sacramentos, estabilizándose las cifras tras los descensos de entre un 37% y un 59% entre 2010 y 2015.

El ejemplo más claro se da en la Primera Comunión, que la tomaron en 2016 un total de 103 personas, la misma cifra que en 2015. Respecto a los bautizos, hubo algunos menos (122 frente a los 126 del año anterior), mientras que la cifra de bodas se incrementó ligeramente, de 75 a 77.

La mayor variación respecto a 2015 se produce en materia de confirmaciones. Si en 2015 recibieron este sacramento de manos del Obispo 78 personas, en el año 2016 fueron 125 en el total de la Diócesis.