Lunes, 11 de diciembre de 2017

Positivo balance de los talleres de arte del Proyecto Intergeneracional RosaMaría

La Fundación Venancio Blanco ha coordinado distintas iniciativas artísticas y educativas en los Centros de Día y Residencias de la Junta

A lo largo de este año, la Fundación Venancio Blanco ha coordinado distintas iniciativas artísticas y educativas, dentro del programa Tres Miradas, que se han llevado a cabo gracias a la colaboración de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. Con ellas se ha pretendido promover el arte y la cultura en los diferentes sectores sociales, desde el ámbito educativo. Actividades que potencian a su vez el compromiso de Venancio Blanco y de la propia Fundación, para promover el arte como lenguaje de comunicación, herramienta creativa, motor y cimiento social.

Con Tres Miradas, las inquietudes de Venancio Blanco se han acercado a los pequeños, los adultos y a los más mayores, a través de actividades culturales muy diversas, entre las que se han incluido talleres artísticos, teatro, conciertos, así como el proyecto expositivo Electrografía 94 del propio artista Venancio Blanco, que previsiblemente continuará su itinerancia por la Comunidad, a lo largo de 2018.

Venancio Blanco es uno de los artistas salmantinos más longevos, y a sus 94 años sigue mostrando la misma ilusión por trabajar y dedicar tiempo a su taller, un lugar donde se siente especialmente feliz. Con este mismo espíritu, la Fundación Venancio Blanco se propuso este año trasladar una selección de talleres a los mayores que actualmente viven en Residencias o frecuentan Centros de Día. El proyecto lleva por título RosaMaría y se ha realizado por primera vez en la Comunidad, abarcando hasta el momento las provincias de Zamora, Salamanca (Béjar, Ciudad Rodrigo y Salamanca capital), Soria (Almazán). A través de distintas técnicas artísticas, como el sumi-e, la acuarela, el grabado y la estampación, el vaciado escultórico o el dibujo, se ha conseguido acercar el arte y la creatividad a más de 230 participantes.

Se trata de un proyecto intergeneracional, que se ha puesto en marcha para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Con el fin de optimizar la atención a nuestros ancianos, la Fundación Venancio Blanco se ha planteado poder continuar e incluso ampliar esta "mirada de atención" a quienes necesitan seguir aprendiendo a través del arte, no sólo como una expresión del ser humano, sino también como una terapia en la que se puedan potenciar algunas de las carencias cognitivas y sensoriales que se padecen a esas edades.

El hecho de que muchos de los participantes tuvieran una edad parecida a la del escultor salmantino Venancio Blanco, les ha motivado a poner en práctica actividades creativas desconocidas por algunos hasta el momento y de las cuales resultaban gratamente reconfortados, según expresaban. El personal dedicado al servicio y cuidado de los mayores ha evaluado esta experiencia pionera de manera muy positiva, valorando el estado y ánimo de los usuarios. Según comunicaban las terapeutas ocupacionales, los participantes en estos talleres han sido capaces de poner de manifiesto su autonomía y confianza, algo que suele perderse a medida que avanza la edad. En este sentido cabe destacar la buena acogida, disponibilidad y amabilidad por parte de los centros de mayores y de las distintas gerencias territoriales de los Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León.

Asimismo, la experiencia pedagógica que se ha experimentado con este Proyecto desde la Fundación Venancio Blanco ha sido única: no sólo por aplicar diversas técnicas artísticas, en muchos casos como terapia curativa o experiencia vital, sino también porque a nivel humano ha resultado un proyecto sumamente enriquecedor y apasionante. Las historias personales de cada uno de los participantes forman ya parte de la memoria colectiva de nuestra Fundación, y nos sirven como incentivo para continuar desarrollando y optimizando el Proyecto en un futuro. Gracias a Pascuala, María, Manuela, Félix, Felipe, y tantos otros, hemos aprendido de su trabajo, sus anhelos, sus gustos, y en definitiva les hemos conocido a ellos. Detrás de cada nombre se dibuja una vida, más de 200 que son hoy para nosotros conocidas y admiradas.