Lunes, 11 de diciembre de 2017

El paradigma

“El poder de un cambio de paradigma, es el poder esencial de un cambio considerable, ya se trate de un proceso instántaneo o lento y pausado”

(Stephen Covey)

ENTRE PUENTES

EL PARADIGMA

Más allá de fortalecernos, las experiencias pueden llegar a transformarnos por completo. Pero, ¿qué es exactamente lo que cambia cuando una persona cambia? Se trata de un concepto introducido por un epistemólogo estadounidense Thomas Kuhn (1922-1996) en su influente ensayo La estructura de las revoluciones científicas, en el que define la palabra “paradigma”, como modelo, teoría, percepción, supuesto o marco de referencia. (Que en muchas ocasiones aplicamos a nuestra habla cotidiana, y, ignoramos el significado o su estructura). Es decir, como la manera en la que se ve, se comprende y se actúa en el mundo. El cambio de paradigma suele vivirse como una profunda revelación, como si se produjera un clic en nuestra cabeza. Algunos psicólogos contemporáneos lo denominan “el despertar de la consciencia”, pues nos permite vivir desde una nueva comprensión, recuperando el contacto con nuestra esencia humana, con las cosas que de verdad importan.

Entre otros filósofos que han ahondado en el estudio y la comprensión; lo que despierta y engrandece el espíritu humano, destaca un colombiano que a la edad de 22 años vivenció la muerte clínica, una experiencia que también fue determinante en el descubrimiento de su vocación profesional. Su gran aportación consistió en analizar los aspectos de nuestra condición humana desde una perspectiva escéptica y científicaA su juicio “debido a nuestra resistencia al cambio, sólo nos atrevemos a cuestionar nuestra manera de entender la vida cuando llegamos a una saturación de malestar” .Tanto es así, que “el sufrimiento es el estilo más común de aprendizaje entre los seres humanos”. Es la antesala de la denominada “crisis existencial, un proceso psicológico que remueve los cimientos sobre los que se asientan nuestras creencias y nuestros valores, posibilitando la evolución de nuestro nivel de consciencia”.

Así, “la función biológica del sufrimiento es: hacernos sentir que nuestro sistema de creencias es ineficiente y, por tanto, está obstaculizando nuestra capacidad de vivir en plenitud”. Según las conclusiones científicas, la adversidad y el sufrimiento nos conectan con la necesidad del cambio y evolución”. Es decir, “con la honestidad, la humildad, el coraje de ir más allá de las limitaciones con las que hemos sido condicionados por la sociedad para seguir nuestro propio camino en la vida”. Y así, en la búsqueda de un ejemplo, con el fin de que el argumento, fuera interpretado, fielmente y sin cortapisas encontré este:

¿Cómo nace un paradigma?

¡Un grupo de científicos encerró cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un racimo de plátanos…! ¡Cuando un mono subía la escalera para coger los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo…! ¡Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros le golpeaban…! ¡Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas…! ¡Entonces, sustituyeron uno de los monos…! ¡Lo primero que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le propinaron tremenda paliza…! ¡Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera, aunque nunca supo el porqué de tal vapuleo…! ¡Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo…! ¡El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato…! ¡Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho, lo volvieron a golpear…! El cuarto y, finalmente el quinto de los veteranos fueron sustituidos…! ¡Quedó, entonces, un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a los plátanos…! ¡Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentaba subir la escalera, con certeza la respuesta seria: ”No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así”…! ¡¿Te suena este razonamiento?! Esta historia nos lleva a preguntarnos ¿por qué nos seguimos golpeando? ¿Y, por qué estamos haciendo las cosas de una manera, si tal vez las podemos hacer de otra?

 

Solo hay dos cosas infinitas en el mundo: El Universo y la estupidez Humana (Albert Einstein)